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20050722

En la filmoteca: “Lo que el viento se llevó” y “Blancanieves”

En esta mentirosa democratización del cine en España, tenemos derecho a rodar una película de argumento racista. También tenemos derecho a todo lo contrario. ¡Allá nosotros!. Lo que sí debemos reflexionar es en la posición de la cámara, es decir, la película puede tener un argumento racista, pero nosotros no lo somos y así queremos reflejarlo.
Godard dijo: “cada plano es moral” e independientemente que estemos de acuerdo o no con él, debemos reflexionar sobre ello.
Dicho esto y mal que me pese, puesto que pasó a mejor vida, debo decirle, señor Fleming, que es usted un racista y sus películas una vergüenza.
Lo que el viento se llevo” es una novela de argumento racista, igual que la película de Fleming (1939.) Eso en realidad me trae sin cuidado, me importa poco más que un bledo. Lo que no puedo aceptar bajo ningún concepto es lo amoral de su emplazamiento de cámara y la falta de respeto hacia sus personajes. Falta de respeto solo comparable al de Almodóvar con los suyos.
Lo que en realidad me aflige de todo esto es que el grandísimo George Cuckor dirigió una parte de la película, lo mismo que el pequeñísimo Sam Wood. Así que es complicado saber quién es el autor de tal bazofia. Por si acaso, racistas todos y perdonad mi visceral temperamento.
Fleming se preocupó mucho en cada plano de colocar la cámara bastante lejos de los personajes negros. También de desenfocar siempre dichos personajes situados a final de término. Como no recordar la penosa secuencia del rezo. Me da igual que la realidad haya sido esa, podemos filmar dicha realidad con otra posición de cámara, por ejemplo neutral, y mostrar esa misma realidad.
Fleming se preocupó mucho en crear conflictos entre Scarlett y Prissy en escaleras, oportunidad inmejorable para colocar siempre a la primera por encima de la segunda.
¡Que cantidad de picados sobre los negros y contrapicados sobre los blancos! Si Welles levantara la cabeza.
La gota que colma el vaso es, la más penosa aún, secuencia donde Prissy llega al burdel para buscar a Rhett. Llegamos con Prissy, la secuencia es narrada desde su punto de vista. Prissy, personaje caracterizado, poco más que completamente subnormal, se detiene debajo de la ventana y llama al capitán Butler, el cual se asoma por la ventana para atenderle. Allí es cuando sin ningún tipo de pudor, ética o justificación posible, Fleming cambia el punto de vista para crear un picado casi cenital sobre Prissy. Ahora somos el capitán, pero solo por momentos, porque Fleming, en otro delirio de torpeza, vuelve a situarnos en el punto de vista de Prissy para que veamos en un enorme contrapicado la grandeza del ser blanco.
Y Aquí es donde entra "Blancanieves", proyectada al día siguiente de la película anteriormente mencionada: la secuencia es narrada desde el punto de vista de Blancanieves. Al terminar de sacar agua del pozo, Blancanieves canta con los pájaros. Sin perder su punto de vista, el espectador observa como se acerca el príncipe, que canta con ella. Blancanieves, avergonzada, corre dentro del castillo, llega a su habitación subiendo unas escaleras y tras dudar unos segundos, se arregla el cabello y se asoma por el balcón.
Disney coloca la cámara a la altura del rostro de Blancanieves, dorsal. Ni más arriba, ni más abajo. Lo curioso es que Disney filma un contraplano, el del príncipe: desde abajo vemos como le canta a Blancanieves. La cámara está a la altura del rostro del príncipe, ni más arriba, ni más abajo. Dorsal. Les iguala.
Esa es la diferencia entre un tío listo como Disney y un tarado: Fleming. O lo que sería lo mismo, la diferencia entre un director y un papanatas.
El lector podría acusarme de manipulador, pensar ¿Y qué hay de Mammy? Pues Mammy es exactamente lo mismo, se le trata de la misma manera, aunque en distintas situaciones. Mammy es un personaje importantísimo, Fleming lo sabe y por eso no quiere que le veamos el plumero. Os invito a que lo comprobéis.
Señor Fleming, es usted un fascista y un patriota de pacotilla. Se ha preocupado mucho en resaltar el valor de la guerra, del ejército. Se ha preocupado mucho en filmar banderitas y niños rubios tocando el himno mientras las lágrimas caen por sus mejillas. Se ha preocupado en destrozar el personaje pseudo anárquico de Rhett, enviándole a la guerra, cuando durante horas el personaje a diestra y siniestra argumenta lo estúpidas que son las mismas. Se ha preocupado mucho en ocultar que el soso de Ashley es miembro de Ku Klux Klan y va al campo a matar a los negros por que es racista, y no porque intentaron abusar de Scarlett. Se preocupó mucho en caracterizar usted a los negros del norte como personas obesas, adineradas y que no hacen más que fumar habanos y reír. Tramposo.
Señor Fleming, es usted un miserable y espero que, esté donde esté, se pudra en la más infinita de las miserias.


Marc Jardí

3 comentarios :

kuroi yume dijo...

Gracias Marc!
Espero que sea la primera de una extensa colaboración.

Por cierto, te ha faltado hablar de lo rosadas que eran las blancas mejillas por las que corren las lágrimas de los pobres niños rubios.

Por lo demás estoy ABSOLUTAMENTE de acuerdo contigo... y pensar que en el rodaje quemaron todo el plató de la "King Kong" original...

Ant dijo...

Si, vale, pero ¿qué hay de Mammy? las cosas hay que explicarlas enteras, que luego decís que las rubias somos tontas.

Anónimo dijo...

¿¿¿Quien dice que las rubias somos tontas????

Gracias Marc, por tan encantadora y tan acertada nota.

:)