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20051013

Sitges 05: Crónicas (I)

Día de fiesta. La gente abarrota los pueblecitos costeros. Sitges no podía ser menos.
El día amenaza lluvia, pero qué más da. Estamos en pleno Festival.

Se presenta un día extraño en el Brigadoon (Maratones de cortos y FX de Imagen Death). Habrá que buscar alternativas (no tengo nada contra la distribuidora maña, pero iba a ver pelis raras). Conseguimos entradas de última hora para la Taiwanesa “El sabor de la Sandía” (mi primera de este país si no me equivoco) a las 20:00. Dura dos horas, justito para llegar a la estación desde el Auditori a coger el último tren (es el último festival que me pilla sin coche, por mis muelas).

El Festival de este año.
Pues hay algunas variaciones. A simple vista, lo de siempre: Más gente acreditada que de a pie, que deja ese regustillo de que te están timando un año más. Aunque este año parece de nuevo un festival, hay ambientillo, y hay paraditas tanto dentro del Edificio Miramar (como en los dos helados años anteriores), como en los alrededores. La verdad es que hace festival.

El pueblo, cada vez se viste menos para festejarlo, y teniendo en cuenta que era un día lluvioso, el día de ayer fue bastante tristón.

Exposiciones: nada que ver con lo de los viejos tiempos, pero bueno, mejor que en años anteriores. Curiosidades cutrillas sobre “Tiburón” y algunos esbozos y merchandising de “Corpse Bride”. En fin…

Pasemos a la faena:
18:30h, vamos a hacer tiempo antes de entrar en la peli. Nos sentamos en la terraza del bar del Melià Sitges a tomar algo junto a una mesa en la que Álex de la Iglesia se aburre delante de las parrafadas en inglés de un yanki (nota mental: buscar quién es) qué habla sobre “arte y negocio”… Justo delante, detrás del cristal tenemos a Julio Fernández de Filmax y a Enrique del Pozo (sí, el de “Enrique y Ana”) (¿?)… Cuando Alex se va (por cierto, está enorme), nosotros también, y vamos a ver cómo está la cola para la película.
19:00h. Ya hay gente y un cartelito comunica que las sesiones empiezan con media hora de retraso. Tras unos minutos de incerteza, tensión, nervios y maldiciones varias (ya seguro que perdemos el tren) conseguimos una vía de regreso y nos ponemos a la cola sin preocupaciones (Gracias Aimar y Yolanda, uff!, fue de un pelo). Dos horitas y tres lloviznas leves (gracias al cielo) después entramos. La peli mola (hablaré de ella en otro momento), y me reí una barbaridad.

Después, un par de aventuritas más sin importancia y volvemos a casa, que hay que madrugar.

El sábado más…

Saludos,
Yume.

Nota de Última hora: El americano de las parrafadas era Eli Roth, el director de Cabin Fever y Hostel… y en la mesa estaban todos los representantes de la película menos…
Quentin Tarantino (que estaría por ahí de copas y no se le vió el pelo hasta la noche).

(Estaban todos los de esta foto, más Álex de la Iglesia, menos Q…, me has fallado, muchacho)

2 comentarios :

藤原 弓美 dijo...

Por cierto, Tarantino también...!

kuroi yume dijo...

Sí que estaba, pero no en la mesa de al lado.
A Tarantino, de hecho, lo ví el sábado. Tengo fotos.