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20051109

New Rose Hotel


El futuro que nos espera está confuso. La globalización nos reestructura los esquemas perceptivos. La vida adquiere velocidad. La información nos invade. Ya ni intentamos asimilarla toda.

De la ofuscación de los sentidos por la saturación surge “New Rose Hotel”.

No es la primera historia de amor de Abel Ferrara, aunque puede que sea la más convencional, pero está rodada de forma nerviosa. Es molesta, entrecortada, confusa y a la vez muy ágil y sencilla. Los personajes se desenvuelven de forma improvisada (estoy seguro de ello) por oníricos (aunque debería decir etílicos) escenarios orientales que, una vez más, se nos vaticinan como futuribles. Una nueva versión del Apocalipsis Corporativo, en el que las empresas están muy por encima de los gobiernos y la moralidad. En fin, una típica historia de William Gibson.

Por bares, habitaciones hoteleras y recepciones, se mueven tres desdichados que entre disertaciones filosóficas y alcohol creen controlar la situación y sus vidas. Perdedores que están a punto de conseguir uno de los mayores éxitos de los que podían imaginar.

Christopher Walken y Willem Dafoe son dos espías industriales que contratan a una prostituta (perturbadora, una vez más, Asia Argento) para conseguir que un gran científico lo abandone todo y cambie de compañía (qué gran sorpresa al ver al grandísimo dibujante Yoshitaka Amano en la piel del investigador!).

Walken es el “dealer”, el líder, manipulador y desdichado genio. Por ello es el mayor de los vencidos. Ferrara nos muestra otra estremecedora interpretación del actor, soldadito de plomo roto delante de una riada. Nada que hacer salvo bailar y probar de engañar a la corriente.
Dafoe es el aprendiz, pueril adulto que aún no ha perdido la inocencia, y no ha recibido los golpes definitivos del destino. Única esperanza en un mal mundo.
Argento es la belleza, la mentira como modo de vida, la verdadera superviviente. Cuando todo acabe, ella estará allí. Inocente ángel perverso.

Ferrara nos muestra una vez más unos personajes envueltos en una espiral hacia la derrota, aunque esta vez nos da esperanzas: sus personajes, esta vez, luchan contra todo ello. El director lo rueda desde la confusión, planos entrecortados, FlashBacks infinitos, secuencias montadas de diferentes tomas de los actores, etc. Este último recurso es el que más representa lo que es la película:

Vemos durante el metraje una escena cualquiera. Más adelante la vemos pero más larga, o ligeramente diferente, o más completa. Puede significar muchas cosas, pero también hay que reconocer que así es la memoria humana. Recordamos incompletamente, o aportamos afectividad a lo recordado, o cobra sentido si lo escuchamos en nuestra cabeza con otra entonación…

Es la más sincera, acertada y mejor forma de rodar lo que es la memoria que he visto en ninguna película antes. Un Enorme acierto a mi entender. Y más aún si no lo usa a modo de trampa, ni de reclamo, ni de lucimiento. Es simplemente la película.

Me sería muy difícil elegir mi favorita de Abel Ferrara. Cambia de estilo y género tanto como Miike, aunque su raíz cristiana le otorga muchísima más profundidad (para bien o para mal, entendedme).

Es, sin duda, un autor que acierta de forma rotunda en su forma perversa de enfocar los temas.
Me encanta.

Yume.

3 comentarios :

藤原 弓美 dijo...

No he visto esta, tendré que hacerlo... El Funeral y Teniente Corrupto me impresionaron mucho.

kuroi yume dijo...

Desde que vi llorar, desnudo y colocado, a Harvey Keitel en esa película, creo que es el actor más grande de la actualidad.

Cuando era más jovencito iba provocando a todos los "listos" diciéndoles que "Teniente Corrupto" era mi película faborita.
jejeje

No sé si lo diría aún, pero sí que es de las que más me gustan.

Queco dijo...

Mi película favorita de Ferrara. Vale, tiene muchas otras geniales, pero esa estructura de flashbacks, de escenas que se repiten varias veces con pequeños cambios de duración y de montaje que hacen que cambie la percepción del significado de la escena... me parece una maravilla.