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20060123

Georges delerue – Mi décima sinfonía


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Cuando escribí la reseña de “Los cuatrocientos golpes” lo hice escuchando las composiciones que había escrito Jean Constantin para la película. La reseña se escribió en poco más de cinco minutos y durante mucho tiempo pensé que dicha rapidez se debió a la composición antes mencionada, que dicho sea de paso, me fascina y emociona.

Hace unos días volví a ver “El desprecio”, he intentado docenas de veces escribir algo sobre esta película, pero me veo incapacitado, sería una reseña tan enorme que tendría que dividirse en cuarenta capítulos. Me di por vencido, pero al volver a escuchar su banda sonora, composiciones escritas por George Delerue, me acordé de “Los cuatrocientos golpes”, y me di cuenta que no había sido Jean Constantin el que inspiró mi impulsivo escrito, sino el mismo Antoine Doinel, puesto que ese personaje es igual que yo cuando era niño. Digo esto porque supongo que ha sido Georges Delerue el que ha inspirado este escrito, su composición es la sinfonía de mi vida, son la traducción en música de mis relaciones de pareja como pareja son Bardot y Piccolí en el film. La composición es creo yo, de lo más hermoso que he oído en mi vida y diciendo esto le pido perdón a Beethoven y a su novena sinfonía, a Bach y su “Pasión de San Mateo,” a Mozart y sus réquiems, a Thaicovsky por su “Patética” y nuevamente a Beethoven por sus sonatas para piano “Waldstein” y “Moonlight.”

Georges Delerue ha compuesto partituras para muchos cineastas, pero mi oído siempre ha estado en “El desprecio”, que es la composición más conmovedora que he oído.

Solo quería rendirle homenaje a este músico mientras sigo pensando cómo escribir la reseña de la película, pues no sé por dónde comenzar, a lo mejor de aquí a un tiempo me doy cuenta que no es Delerue el que inspiraría mi escrito, como me pasó con Constatin, a lo mejor me doy cuenta, o no quiero admitir, que la relación de Bardot y Piccolí, como antes el pequeño Doinel, se identifican con lo que es y ha sido mi vida.

Un abrazo maestro.



Marc Jardí

6 comentarios :

Marc Jardí dijo...

Con este último pseudo artículo doy por concluída una primera etapa en este blog.

Pienso tomarme unas vacaciones, las suficientes hasta considerar que mi estado de ánimo ha cambiado.

Hasta entonces... os mando un caluroso hasta pronto.

Galipan dijo...

Es decir, que regresas hasta tu parte mas visceral de la infancia, reconoces que existe pues la viga enorme, te delatas y ufanas ( por fin lo hace uno) de que quizás no todo lo personal es transferible, y por una vez que creía entender algo de lo que solo algunos entienden, vas y dejas solo el recuerdo del olvido.

En fin, vendrán otros tiempos… Aunque todavía no entiendo el Cine.

Anónimo dijo...

Joder Galipan, no se que coño has dicho, pero estoy de acuerdo contigo en todo, pero sobre todo, en lo de la casquería, los platillos volantes y los viajes en el tiempo.

M

Liliana dijo...

Devastador, Marc.

kuroi yume dijo...

Un hermoso canto del cisne.
Nos vemos pronto!

Alex dijo...

El tema de Camille es una de las piezas más hermosas jamás escritas.

Delerue... Han tocado mi fibra sensible dos veces consecutivas.

Incluso en su final supo mantener la serena pasión de su música (Ricas y famosas, Joe contra el volcán, Aquella de Jack con Ellen Barkin cuyo título nunca consigo recordar)... Para mí es el más grande... Más que Hermann, Mancini o Williams. Más que Rota, Barry o Addison. Un gigante.