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20060227

DEMONS: ¿Katana o Aspas de Helicóptero?

cartel

En la actualidad nos pasamos el tiempo discutiendo si una película de terror es buena o no, si merece la pena verla, si los super-efectos digitales tapan la falta de argumento y las malas interpretaciones, o si la sangre de zumo de tomate nos hace reír tanto que nos sacó de la película.

Antes no pasaban estas cosas, pero, ¿por qué?

La respuesta vino a mí este sábado, al ver (disfrutar como un campeón, más bien) de “Demons” un verdadero clásico por el que no pasan los años ni por los efectos especiales ni argumentalmente.

¿Y porqué antes nos gustaban a todos las mismas películas y ahora tenemos que sacar bondades de cualquier “escenita curiosa” para poder recomendar un film que apenas gusta a nadie?

Pues porque nos hemos ablandado. O más bien nos han ablandado. Porque ya no hay cojones para ser políticamente incorrecto y los productores no arriesgan su pasta si no es ante la starlette de turno que enseñe escote junto al actor del momento que quiere dar alas a una carrera en declive dejándose contratar para la producción menos alternativa de las alternativas posibles.

Demons” es una producción italiana de los 80 con todo el toque estilístico que ello conlleva, una versión petarda y trasnochada del neogótico que está tan de moda actualmente (ya no reiremos de “Underworld” dentro de unos años…). Y es una película de muy bajo presupuesto, y se nota, pero ello no desmerece sus pretensiones.

Argumentalmente nos presenta a un grupo de gente, encerrada en un extraño cine, que se ve envuelta en un demoníaco juego entre realidad y ficción… y una infección zombie.

cine

Nos encontramos con un juego entre cine que ve cine que habla de terror que habla de cine de terror. Nos encontramos con un director, Lamberto Bava, capaz de reírse de los tópicos de ese cine y transformarlos en nuevos tópicos igual de estereotipados (como en la hilarante escena inicial, en la que la protagonista es perseguida por un extraño personaje en unos pasillos de metro que ha dejado de estar abarrotado en unos segundos para volver a estar abarrotado en cuanto se alcanza el final de la situación, provocando una sensación de irrealidad aún más grande el hecho de que no es una asesino, si no un simple repartidor de invitaciones, cuya entrada de cine desencadena un argumento aún más irreal). Y ante todo nos encontramos con un gore absolutamente incorrecto, obsceno y sucio que ahora no tendría cabida en una producción de este tipo.

repartidor



Pondré algunos ejemplos.
Nos encontramos ante unos demonios-zombie con un extraño sentido de la justicia poética: Ante el ciego (sí!!! Ha ido a ver una película!!! Y se pasa el metraje preguntando qué está pasando en la pantalla!!!, cual niño viendo “El Viaje de Chihiro”!!!), no pueden evitar jugar con sus cuencas oculares con esas infecciosas garras tan desagradables. Con la mujer adúltera y su amante, no pueden más que ahorcarlos juntos, con sus cabezas unidas en un sangriento y sofocante beso entre las cortinas de ese cine escenario y sala de proyección de la tragedia. La descerebrada imbécil que se separa del grupo y se mete solita en la boca del lobo, no se merece otra cosa que le arranquen el cerebro en un detallado desgarro. Y así hasta el infinito…

Luego están los personajes, estereotipos trasnochados también, pero de le dan un valor a la historia que los héroes trágicos actuales (políticamente correctos) son incapaces de conseguir. El proxeneta negro, de impresionantes patillas e impecable traje blanco, que se erige como líder indiscutible con su navaja mata demonios.

el_negro_de_las_curras

Las mujeres indefensas, desencadenantes de la mayoría de situaciones de peligro, que permiten que los personajes masculinos hagan sus “displays” de macho dominante “espalda plateada”. El guaperas que se erige en héroe salvador a costa de ser el único superviviente y de perder las mangas de la camisa por el camino (¿por qué será que este tipo de personajes siempre acaban descamisados y sin mangas al más puro estilo Ash de “Evil Dead”?). Todos ellos nos introducen en el juego del cine. Lo que vemos no es real, y no hace falta que intente parecerlo. “Difícilmente” las personas “normales” nos encontraremos en una situación similar, por eso no hace falta que intenten dotarlo de una halo de realidad.

YO, EN LAS PELÍCULAS, QUIERO VER A GENTE COMPORTÁNDOSE COMO EN LAS PELÍCULAS DE ANTES!!!!

garras

Quiero divertirme con el mal, (pero no ese mal domesticado al estilo “Constantine”, o “HellBoy”), quiero la sensación placentera de sentirme culpable al reírme de una muerte atroz, de una muerte ridícula o una merecida. Quiero disfrutar al ver a un montón de personajes trabajar estúpidamente contra un destino marcado por un GUIONISTA, no por una realidad que no entra ni con calzador en el género fantástico. Quiero que una escena de masacre tenga de fondo el heavy metal más cañero, y quiero que el "The End" de la película aparezca después de un final nihilista y descorazonador…

Tampoco es pedir tanto, ¿no?

Y luego, reencontré el verdadero placer cinéfago zetoso al volver a encontrarme con la ampliación cañera de la disyuntiva “katana o sierra electrica” (salomónica decisión de Bruce Willis en “Pulp Fiction” que todo pajero del cine debe tomar alguna vez). Pues bien, ¿qué elegiríais si tenéis a vuestro alcance una estupenda, brillante, y afiladísima katana; y por el otro lado, un aún más estupendo helicóptero estrellado, con sus aspas en perfecto estado y siendo capaz de enceder dichoso trasto para hacer girar el rotor, cual picadora industrial…?

Maravilloso!!!
Vuelvo a ser feliz!!!!


Yume.

7 comentarios :

Queco dijo...

Jo, Demons! Yo también disfruté de lo mío viéndola en su momento...

kuroi yume dijo...

Yo la vi cuando salió a video, y ayer me gustó casi más que entonces...

ifrit dijo...

Viva el zine! Viva la cinefágia!!
Vivan las hamburguesas y las pizzas!!!!

Aura dijo...

Jejejeje. Señor Yume me encanta esta película (¡la vi de pequeña!) y es que después del visionado ir al cine no volvió a ser lo mismo, ni de lejos. Me esperaba lo peor en cualquier momento, que es una buena reflexión metacinematográfica, por cierto.

Enorme Demons, aunque la dos me decepcionó bastante.

Saludos.

John Trent dijo...

Demons es una de mis peliculas favoritas del genero. Una obra maestra y un disfrute total para todo aficionado al desfase gore y argumental, que aqui hay mucho (el climax final con motos, katanas y ese mitico helicoptero hacen valer por si solas esta gran pelicula). Lo dicho, de lo mejorcito del terror.

藤原 弓美 dijo...

YO, EN LAS PELÍCULAS, QUIERO VER A GENTE COMPORTÁNDOSE COMO EN LAS PELÍCULAS DE ANTES!!!!...
Estoy contigo!!

En cuanto a la Katana/Sierra eléctrica, ufff, qué dificil, creo que como soy muy bocas ahora te diría que las dos, una en cada mano, pero a la hora de la verdad... ¡si hasta me tiembla la mano cuando cojo el cuchillo del pan!

kuroi yume dijo...

En estos momentos es cuando debo admitir que no me fiaré de una sierra eléctrica (a gasolina) jamás, y que jamás seré capaz de poner en marcha un helicóptero.

Yo y mis katanas, juntos para siempre...