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20060411

Murnau, el primero

murnau



Esta reseña está inspirada la crítica poética de Marcela Bárbaro titulada “Der Letzte Mann” y publicada en Kinephilos.blogspot.com

A nadie se le escapa a estas alturas los avances cinematográficos de Murnau. Si Griffith inventó las herramientas de un lenguaje narrativo, Murnau las cogió y las exprimió casi al máximo, llevando la narrativa al expresionismo.

Orson Welles, que se ha jactado de decir en cientos de escritos y entrevistas que su película favorita es “Intolerance”, nunca ha negado que todo su cine ha estado impregnado de Murnau, porque a Murnau le faltó muy poco para llegar a ser un cineasta barroco, como barrocos eran Welles o Stenberg.

Murnau fue el primero que liberó la cámara, pero la liberó en el sentido más puramente literario de la palabra.

Yo creo que pocas personas han iluminado sus planos como Murnau, (y le pido perdón con esto a Dreyer y a Bergman entre otros) como pocos son también los que han hecho encuadres tan expresivos.

Si Douglas Sirk es el rey de los espejos, Murnau lo es de las puertas, pocos directores han utilizado tan simbólicamente un elemento tan cotidiano como una puerta. Elemento de paso hacia otra atmósfera, otro mundo, otra realidad expresionista, otro universo.

Viendo las películas de directores como Murnau, uno se da cuenta de lo adelantados que estaban a su época. Yo personalmente me siento mal al ver como desperdiciamos los avances tecnológicos hoy en día, porque si Murnau los hubiera tenido sus películas hubiesen sido mil veces más expresivas y perfectas. Porque como pasaba antaño, el cine era tan primitivo que las rudimentarias herramientas de las cuales disponían, no eran suficientes para llevar a cabo lo que el autor tenía en la cabeza. Lo contrario que ahora, que tenemos muchísimo y hacemos más bien poco.

Murnau ha dejado obras inconmensurables, “Tartufo”, “El último” y “Tabú” son para mí imprescindibles, y aunque con esto no quiero menospreciar el resto de su obra, estas tres películas le llevaron a uno de los escalafones más altos de la historia del cine.

Homosexual declarado, Murnau impregnó sus films de una crítica sutil, pero durísima, hacia la iglesia del momento. Así mismo, sus películas estuvieron siempre impregnadas de erotismo, y voy más lejos, Murnau es de estos personajes góticamente románticos, capaces de morir de amor, bohemio hasta las pestañas.

Cineasta maldito, hoy es complicadísimo conseguir un film original de Murnau, las innumerables copias que se hicieron para el extranjero, cada una de ellas con sus respectivas censuras, hacen imposible la reconstrucción original de Murnau, sobre todo teniendo en cuenta que las copias alemanas están perdidas de calidad muy deteriorada.

Su cine ha sido ejemplo para muchos, inspiraciones continuas para jóvenes que un día antes de empezar un rodaje, ven alguna de sus películas la noche anterior, porque Murnau es inagotable, no pararíamos de descubrir capas y capas en sus films. Es sin duda uno de los grandes, maestro de maestros.

Marc Jardí

3 comentarios :

Liliana dijo...

Maestro de maestros, como bien dices. En "El último" la cámara gira, corre, sueña, acompañando al protagonista que se va hundiendo cada vez más en lo más miserable de su existencia.
Pero hay otra película, además de "Tartufo" y "Tabú", que merece estar entre las mejores, y es "Nosferatu": Bellísima, romántica, amedrentadora, oscura, poética...
Muy buena tu nota, Marc. Gracias por sacar a Murnau a la luz.

Pol dijo...

A mí el visionado de "Amanecer" me dejó espeluznado...Menudos travellings (la femme fatale de ciudad en busca del campesino a su casa"), la innovación de las superposiciones, el juego de las sombras, le falta luz y sombras, pues las pintaba y tan contentos....

La grandeza de Murnau no es solo su calidad como innovador formal sino el contenido crítico de su obra. Gracias al trío protagonista saca a la luz temas como el adulterio, el caos urbano en clara contraposición a la quietud campesina. La ciudad corrompe.

Maravillosa...

Murnau un genio.

Marcela Barbaro dijo...

Gracias por citarme.
Una vez leí que para ser director de cine era indispensable haber visto cine de Murnau, lo mismo para ser crítica de cine, tendrías otra concepción del cine a partir de esa experiencia. Saludos.