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20070710

Full Metal Gokudô (Takashi Miike, 1997)

fullmetalgokudo


Cuando te encuentras delante de una película de Takashi Miike quedas atrapado en el peligroso juego del tira y afloja entre lo sublime y lo vergonzoso. Su estajanovista práctica de la dirección permite todo tipo de extremos, pero la mayoría de las veces, sus cintas se mueven de un cabo al otro sin ningún pudor. Por eso depende de la paciencia del espectador lo poco o mucho que se llegan a admirar sus historias. Porque el japonés llevará cualquier principio argumental o base sobre la que se sustenta el arte cinematográfico hasta los más indómitos límites posibles. Muchas veces mucho más allá de los aceptables.

El cine de Takashi Miike se recrea en su propia variedad, se entierra entre conceptos comunes, y cuando ya está bien situado, los dinamita desde dentro. Sin piedad. Sin orden. Juega. Se pelea. Los desgarra y la mayoría de veces se puede afirmar que sale victorioso... en su labor de destrucción de géneros, claro. Lo más horrible y lo más bello se turnan y se entremezclan al pasar por el holgado tamiz surrealista de su perversa mente, pero tan grande es su revolución que termina por sobrepasar el género en el que arranca la película y se desliga por completo de él. Así su aportación se pierde entre risas y salvajes situaciones. Intentar esperar una aportación sólida y duradera al cine internacional de una obra de Takashi Miike puede llegar a ser algo frustrante.

Más como divertimento directo a video que como homenaje o revisitación de las películas de acción fantástica, "Full Metal Gokudô" juega desde el principio al ridículo, a recrearse en el cliché. Siendo una versión oriental del dilema hombre-máquina del "Robocop" de Paul Verhoeven, el director parece querer quitarle densidad y convertirlo en un alargado chiste homoerótico sobre los penes de los héroes de acción. Este punto, a pesar de su escasa importancia dentro de la historia, es tan recurrente que acaba llamando mucho más la atención que el resto de las ideas, algunas pueriles, algunas de gran profundidad, que campan sin mucho concierto por el metraje. La venganza , el honor, la locura, la traición y el dolor se entremezclan con el humor soez, y el drama se diluye entre bromas sobre gigantescos penes.

Kensuke es un torpe secuaz de tercera de una gran banda de yakuzas. Cuando su protector y jefe directo (el mejor asesino del grupo) es traicionado por sus compañeros, ambos son asesinados brutalmente en una emboscada. Pero al poco, Kensuke vuelve a despertar: un científico loco (en cualquier acepción de la palabra) ha reconstruido un super humano ciborg a partir de los dos cadáveres. Confuso por su nueva dualidad, decide que debe vengar a su jefe y acabar con los traidores. Igual de confuso que el protagonista, el espectador se encuentra con una mezcla entre "El Vengador Tóxico", la ya citada "Robocop" y "Terminator", pero siguiendo las reglas clásicas del cine de yakuzas japonés: un lobo solitario cuya deuda con sus hermanos gángsters está en continua lucha con sus principios morales.

Pero a partir de ahí todo es perversión de conceptos:
Ahora que las personalidades de los dos hombres se han fundido en una apariencia de un metálico super macho, con un impresionante tatuaje y un enorme pene (heredados por supuesto del cabecilla), la venganza del Hombre está servida, pero a la vez, su amanerado creador le adoctrina en las más petardas y bochornosas tácticas de combate. Y no sólo eso: un único ser contra todos los demás y contra sí mismo; la fatalidad del superhombre nietzschiano, él es su propio límite; el todopoderoso que se niega a perder los sentimientos humanos..., pero a la vez sigue siendo el más inútil y ridículo de los hombres.

En definitiva, podría considerarse una obra iniciática del autor (como si eso fuera posible con decenas de películas anteriores a sus espaldas), en el sentido de que sirve de ensayo para la actual forma del director de crear cine, furiosa a la vez que lúdica. Sin preocupaciones, sin ataduras, impulsiva, surrealista como la de los primeros creadores de la corriente artística.

Sin pararse a analizar demasiado, se puede considerar a "Full Metal Gokudô" una precursora de "Ichi the Killer" o de "Izo": mismos conceptos, mismas soluciones, aunque demasiado inmadura para considerarla una de las grandes obras del autor.

Eso sí, divertida lo es un rato largo.


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13 comentarios :

dr.benway dijo...

Curiosa, extravagante, llena de guiños y pequeños tics. No apta para cinéfilos de pro, es más bien una película consumible, para los cinéfagos con menos escrúpulos.

Si bien no está entre sus más grandes obras se deja ver, es que Miike es un mundo aparte jejeje

Ice dijo...

Defina enorme pene por favor, es para verla o no...

(Miike es un tipo como poco, curioso)

kuroi yume dijo...

Completamente en lo cierto, Doc.
A veces, incluso un mundo a parte de sí mismo

Ice: del tamaño de brazos, pero ocultos de forma muy graciosa por bamboleantes zonas pixeladas jejejeje. Es para echarse unas risas, nada serio...

Higronauta dijo...

Deliciosa disección del maestro Miike y de su pequeña gran obra. Un servidor añadiría también entre las influencias/homenajes que usted cita a Tetsuo, el hombre de hierro de maese Tsukamoto, ya no sólo por la obvia simbiosis de hombre y máquina, si no, sobretodo, por ese falo férrico descomunal que comparten ambos, cada uno de ellos con su uso personalizado en manos del director.

The DangerminD dijo...

Parece que a los japoneses les fascina recrearse en sus carencias y sus represiones pervertidas, tanto sea por la depravacion sexual como por la obsesion con los falos enormes.

El maestro Miike ya nos sorprendio con una desmesurada eyaculacion en Ichi The Killer donde cantidad de esperma queda tirado en el suelo en los creditos principales.

Lo peor de todo es que era real...

Dani Lebowski dijo...

De Miike no he visto demasiadas, eso si, recuerdo que Izo me espantó cosa mala. Prefiero a Tsukamoto, ¿viste Vital?

kuroi yume dijo...

Maese Higro, cierto que parece en algunos puntos Tetsuo, pero la que de verdad es una (per)versión de la maravilla de Tsukamoto es "Dead Or Alive III". Si la ha visto hasta el final, no podrá negármelo...

DangerminD!!! Un honor tenerle en los comentarios! Sabía que Miike le haría salir de su agujero de perversión, jejejeje. No conocía lo de los títulos de crédito de Ichi... ecs!

Dani, "Vital" es una obra fascinante... La búsqueda del amor nunca antes había tenido como forma la disección. Tengo un esbozo de reseña por algún lado. La buscaré y miraré de completarla, gracias por recordármela.

El Tete dijo...

Yo acabé sintiéndome tan mal viendo Audition que la parte del final tuve que pasarla con el "fast forward".

Pero bueno, si ésta es más divertida, a lo mejor me la acabo pillando (me refiero a la película).

Deblin dijo...

Yo esto tengo que verlo, aunque sólo sea por reirme o por ponerla a parir.

Michael Bay dijo...

Demasiadas palabras dude: las películas MOLAN O NO MOLAN.
Y las mías MOLAN-MOLAN.

I love airplanes & uzis & hot chicks.

Eki dijo...

Nosotros ahora estamos viendo La Gran Guerra Yokai, que nos ameniza mientras trabajamos un pokillo :P

kuroi yume dijo...

Sr. Bay, Bienvenido! Si nos sigue visitando, trataremos de demostrarle que a veces las palabras son como las explosiones: a veces molan!

eki! verá el final alcohólico alucinado de esa peli.
Kirin biru kudasai!!!!

deblin, ya contará!

tete, nada que ver con "Audition", pero NADA, NADA.

Filin dijo...

Zebraman deberia ganarse un comentario conjunto con esta peli