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20071121

2666

2666



Por: Vladimir Vera


Roberto Bolaño declaró una vez que para reconocer una obra de arte, la misma tenía que ser traducida a algo capaz de hablar a todos los seres humanos. Bolaño, el último escritor maldito de Latinoamérica, dejó antes de su muerte en Barcelona, en el año 2003, un testimonio salvaje, donde muestra su visión de la muerte, el amor y el desarraigo que experimenta el inmigrante. Hablo de la novela póstuma, inacabada, de más de mil páginas, 2666. Esta obra literaria fue (en una odisea titánica) adaptada al teatro por Pablo Ley y Álex Rigola, en una pieza dividida en cinco partes y actualmente presentada en el Teatre Lliure de Barcelona.

La obra nos muestra a un coloso teatral de casi 5 horas de duración, o 5 piezas llevadas con maestría por el veterano director Álex Rigola.

La primera parte llamada “La Parte de los críticos”, recuerda los montajes de Peter Brook, por el bien llevado uso del espacio vacío, dándole importancia primordial a la palabra; es una clase magistral de literatura y el público se sumerge en la búsqueda incansable de un escritor creado por Bolaño (recordándonos su gran novela “Los detectives salvajes”), esperando descubrir el paradero del escritor Benno Von Archimboldi, gran hilo conductor de la historia.

Luego Rigola nos transporta a la segunda parte: “La parte de Amalfitano”, ubicándonos en Santa Teresa, un pequeño poblado de México. Transitamos por varias historias desde el patio trasero de una casa mexicana, y se nos revelan los horribles asesinatos del estado de Sonora, donde cientos de mujeres han muerto y aún se desconoce su asesino.

Tercera parte: “La parte de Fate”. En una puesta escénica casi claustrofóbica, vamos de la mano de un periodista afro-americano de New York, por la vida mexicana y sus excesos, y vemos como dentro del caos puede florecer el amor como una flor en el desierto.

Cuarta parte: “La parte de los crímenes”. A mi juicio Rigola llega al cenit de la obra en este instante. Vemos la muerte riéndose en nuestra cara, apretándonos de manera inclemente al cuello, sin poder hacer absolutamente nada, paseándonos de manera descarnada por la insensibilidad del hombre, mientras el sufrimiento de las víctimas de los asesinatos de Sonora se mete por cada poro de nuestra piel. El clímax de la obra florece en esta parte, y el director se pasea de manera tímida por el teatro de la crueldad. Las cruces se quedan tatuadas en nuestra memoria.

Quinta y última parte: “La parte de Archimboldi”. Un hermoso y poético epílogo. Cerramos la obra y la búsqueda incesante con imágenes salpicadas de belleza.

Las actuaciones son uniformes. Cada actor brilla y se destaca de manera creíble y fascinante. Cabe destacar de manera positiva el trabajo escenográfico de Castells Planas de Cardedeu, que nos transporta a cinco realidades diferentes del universo de Bolaño. 2666 se presenta como un trabajo del Teatre Lliure, donde se da esa traducción de la obra de arte enunciada por Bolaño que apuntaba al principio de este texto, reconciliándonos con el hecho teatral, y dejándonos con ganas de conocer el siguiente trabajo de Rigola.


vladimirverah@gmail.com



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10 comentarios :

kuroi yume dijo...

A algunos de los que escribimos en esta casa nos resultaba un poco irritante que siendo una página dedicada a lo audiovisual, no hubiéramos hablado nunca de teatro.

Pero debemos reconocer, que la mayoría somos aficionados de "gama baja", por así decirlo.

Pero la serendipia es una concepto muy curioso, y para que lo entiendan, en nuestro cuento a lo Auster aparecen conceptos como amistad, chávez, emigración, vecindad, y una gran experiencia teatral.

Así que quiero darle la bienvenida a Vladimir. Espero que le sea tan gratificante aparecer en nuestra página como lo es para nosotros tenerle como invitado. Nos seguiremos leyendo...

Mil gracias.

Hombre Lobo dijo...

Pues bienvenido sea este nuevo integrante de nuestra familia de paletos caníbales.

Esta nueva sección representa un reto bastante grande no sólo por la evidente dificultad que tiene la crítica teatral en sí misma sino también por la naturaleza efímera del teatro (en contraposición con el cine, claro está).

Higronauta dijo...

Súmele a la dificultad de la crítica la poca usanza que hay en este país de pisar salas teatrales como hábito. No es igual comentar algo conocido por un cierto público que hacerlo para unos legos.

Enhorabuena por la iniciativa y por el fichaje. De aquí poco esto va a parecer, más que el Equipo A, La gran família. Ya le veo, maese kuroi haciendo las veces de Pepe Isbert buscando a Chechu a grito tendido.

Alex dijo...

Bueno, yo he ido bastante al teatro, si bien, me confieso incapaz de reseñar una obra. Cierto que el precio es alto, que no prohibitivo. Pero no es menos cierto que el teatro ofrece una carnalidad de primera mano que le está vetada al cien.

No conozco la obra, no puedo opinar. La reseña es muy sugerente. Muy interesante. Como digo arriba, la crítica teatral es especialmente compleja.

Aunque soy el miembro más disfuncional y alejado entre los acogidos por el Sr. Yume, y por lo tanto no soy quién para ello, le doy la bienvenida a Vladimir.

Madmax dijo...

Primero de todo, dar la bienvenida a Vladimir (los 'amigos' del señor (Yume) son inexcrutables...).
Coincido en que para realizar una reseña de Teatro, además de tener la 'sensibilidad' para ello, se ha de tener experiencia y algún conocimiento del medio.
Así que aplaudo la iniciativa de incluir en esta familia al señor Vladimir.

Mensaje para alex... yo creo también que disto bastante del grupo... quizás todos seamos 'equidistantes' entre nosotros, y quizás, eso sea lo genial de todo ésto. Pero esto tampoco lo tenemos que valorar ni tú ni yo... si no aquellos que acuden a este blog en busca de 'fagotizar' lo que comentamos.

Anónimo dijo...

Well, I really did not know the whereabouts of "this Sir" , or should I possibly name him " Vlad-Ivostok " or " Vlad the guy from Transsylvania ".I now realise that he is in Spain´s Barcelona - the Land of Cassals and of the CRIS .
Happily for the blog and its readers this acquisition of a theatrical critic is bound tro increase the number of readers.

Congratulations " this Sir ".

From : Serdna Ocideref

Anónimo dijo...

En hora buena Vladimir!
Me ha deleitado y mucho tu crítica sobre 1666, muy acertada además.
No creo que el teatro sea de naturaleza efímera, que de ser así, entonces poco tendrían hoy que decirnos Aristófanes o Sócrates.
Espero coincidas tu mismo con esta opinión, pues de lo contrario, la crítica se verá amenazada por una virtual fecha de caducidad, que, si enfocas tus comentarios hacia lo verdaderamente relevante en el hecho teatral, no sucederá jamás...

Vladimir dijo...

Bueno, gracias por todos sus comentarios. Debo diferir con Hombre lobo en lo que se refiere a "la naturaleza efimera del teatro". El teatro no es efimero y aqui es cuando comienza la polemica. Amo al cine, pero es distinto ver una pelicula donde ya digieren por ti la idea, que ven una buena obra de teatro, donde te dejan una imagen y esta es infinita, cada espectador busca el significado segun sus circunstancias, es como las artes plasticas, el pintor te muestra su obra, tu decides lo que quieres ver y lo que te llevas para ti. El cine, como en las grandes industrias, esta en decadencia, repite de manera reiteradas sus rituales, son algunos pocos se salvan y crean verdadero arte; no digo que no pase lo mismo con el teatro, que esta sujeto a la aprobacion del publico para subsistir en cartelera, pero chicos, no se abstengan de esta representacion artistica, comulguen vayan al teatro, vean esta obra o bajen al Espacio Lliure y vean "un hombre que se ahoga", asi de nuevo seran creyentes de este maravilloso mundo, el arte necesita espectadores, pero sobretodo el hombre necesita conectarse con manifestaciones artisticas que lo hagan reconciliarse con la belleza y lo sublime. Asi que chicos, les conviene comulgar de nuevo con este arte tan eterno y maravilloso, no tengan miedo. Aun tienen tiempo. Gracias.

JohnTrent dijo...

Que conste que aunque no suela comentar, si que me pas� por aqu� bastante, y tambi�n me suelo hacer cierto lio con los colaboradores (alguna vez, o varias, he contestado al post de uno como si fuera Kuroi Yume�). Pero ya que me pasaba por aqu� y he visto a este nuevo colaborador, que menos que dar la bienvenido y decir que le leer� por aqu�.

Respecto a la obra,! tiene una pinta estupenda! A ver si habl�is m�s de teatro por aqu�y yo mismo tomo nota para mi blog.

Barbie dijo...

Lo efímero del teatro lo entiendo más bien (y únicamente) desde el punto de vista físico: respecto a que el cine tiene un soporte tangible que le permite ser preservado para ser expuesto posteriormente. La puesta teatral viene siendo una explosión, de la misma manera que el cine y que el resto de las artes, es sólo que ese Grito no puede ser atrapado en una botella para lanzarlo al mar, y por eso es emitido justo frente al oyente, de forma instantánea e irrepetible.

A pesar de ello, tal Grito no necesariamente tenía ese destinatario, pero el arte no se trata de comunicación, sino de expresión pura, y por eso trasciende lo pragmático. Siendo así, aunque la representación en escena se diera distinta en varias funciones, siempre estará cargada de un contenido, de una esencia cuya inmortalidad no se basa sólo en el soporte del guión, sino en el planteamiento mismo del director y en la impresión que haya dejado en cada espectador.

La crítica teatral se hace cuesta arriba tal como la crítica en general, pero con la dificultad adicional que implica lo divorciado que puede estar el público de la noción más pura del arte: esencia. Si la esencia implica algo existente pero inmortal por ser intangible, no debería hacerse tan difícil asimilar el arte que no podemos "llevarnos a casa" como un souvenir... Sin desdeñar de las demás artes, ése es uno de los encantos del teatro, simplemente algo característico de una disciplina a la que Vladimir se ha dedicado con pasión por años. Por eso, "¡Enhorabuena!" ;) Saludos desde Venezuela.