flickr_2 sorting_options_flled-512

20071112

cine (porno) dentro del cine

De la fascinación que siempre ha despertado la pornografía en el cine convencional da fe la gran cantidad de ocasiones en las que éste último ha indagado en los entramados del cine porno. Las miradas que se le han dirigido han sido diversas, oscilando entre la denuncia, lo escatológico y lo cuasi paternal. Lo cierto es que pocas veces se ha hecho justicia al denostado género X. Hace diez años, Paul Thomas Anderson trató de saldar esa deuda con la esplendida “Boogie Nights”; El auge y posterior caida de un sosias de John Holmes llamado Dirk Digler sirvió al director para retratar de modo concienzudo la edad de oro del porno americano. Pero no conviene olvidar los acercamientos anteriores que la película de Anderson eclipsó. Entre ellos, joyas casi olvidadas que bien podrían rivalizar (y superar) en calidad con la obra del joven director californiano.

Ésta es una pequeña recopilación de las que son (a mi juicio) cinco mejores películas mainstream teñidas de azul...

BOOGIE NIGHTS (1997)

boogie nights
Paul Thomas Anderson echó mano de la peripecia vital de la leyenda porno John C. Holmes para vertebrar parte de la historia de la edad de oro del cine hardcore y su posterior decadencia. Lo hizo de modo coral, tomando como peones las vidas de los personajes que rodean a Dirk Digler, buscavidas sin más talento que el que se ubica en su entrepierna. Talentosa pero excesivamente rendida a sus múltiples referencias, lo que termina por socavar su poder de fascinación; El plano final recuerda al cine más desencantado de Fosse, la utilización de la música a Scorsese, los planos secuencia a De Palma. Su éxito contribuyó a la normalización del cine porno al presentar a sus moradores como seres humanos corrientes con los mismos problemas que cualquier hijo de vecino, lejos del estereotipo de podredumbre y vicio con el que siempre cargaron. Ésa fue su mayor virtud. Sobre su cacareada calidad no hay duda, como no hay duda de que son varias las películas que la superan dentro de tan limitado subgénero. Y sirva como prueba de ello la que sigue...


DOBLE CUERPO (1984)

doble cuerpo
La obsesión hitchconiana de Brian De Palma alcanzó su cenit en éste homenaje híbrido inspirado libremente en dos de las obras magnas del director inglés: “La Ventana Indiscreta” y “Vértigo”. Exuberante, desvengonzado, excesivo, su mimetización con el genio llegó al punto de hacer suyas las trampas de Hitch e incurrir en los mismos frecuentes errores de guión y raccord tan frecuentes en su cine. La única divergencia significativa se establece en aspectos secundarios como la ambientación: un actor de segunda en paro que se ve obligado a recurrir a trabajos basura para subsistir. La obsesión de un crimen presenciado en la distancia del voyeur terminará por encaminar sus pasos hacia el subterraneo mundo triple X de la recien nacida era del vídeo. Es ahí dónde De Palma se chufla de la industria, al presentar a su reverso como un reflejo cercano, poseedor de su propio star system, de sistemas de producción perfectamente confundibles con los de su hermano rico, y un circo mediático autóctono tan ensimismado por su propio ombligo como el que rodea a las estrellas hollywoodienses. Una trepidante obra maestra de vocación trash que aturde con una provocación enfocada a todos los niveles.


INSERTS (1974)

inserts
El oficio de francotirador cinematográfico se parece tanto al de director de cine porno que bien podría confundirse. El primero rueda con vocación y sin dinero películas que pocos verán en busca de reconocimiento. El segundo firma una cinta que verán miles de personas que jamás reconocerán el haberlo hecho y su nombre aparece (no siempre) en los créditos de la cinta pero resulta invisible para aquellos que sólo desean ver carne. John Byrum, ilustre miembro del primer gremio, entendió el dilema y se propuso contar la historia del rodaje de un loop porno en la América de los años 30. Barajó con maestría conceptos vampíricos como la droga y la propia adicción al sexo, mezclándolos con el intimismo de la decepción y el hastío, para conseguir una obra redonda en la que se examina el proceso creativo a través de un género cuya regla de oro consiste precisamente en reprimirlo. Una pesadilla comparable conceptualmente al “Arrebato” de Zulueta. Una joya a rescatar que puede provocar profundas cefaleas en el espectador medio. Avisados están.


LO IMPORTANTE ES AMAR (1975)

lo importante es amar
O la pornografía utilizada como metáfora para enfrentarlo al románticismo más desgarrado. Andrzej Zulawski deja de lado a la industria para filmar el particular descenso a los infiernos de una actriz venida a menos (Romy Schneider) que se ve obligada a participar en rodajes porno para sobrevivir. El destino unirá su camino con el de un fotógrafo (Fabio Testi) en plena crisis existencial tras la muerte de un amigo, con él iniciará una apasionada historia de amor que tendrá al débil marido de ella como omnipresente testigo. Tratandose del director de origen polaco, la razón carece de sentido y son los sentimientos más desatados los que inundan la pantalla. Sin recurrir a estúpidos moralismos, Zulawski deja entrever su desdén por la pornografía. Para él, lo importante es amar y el porno supone la supresión de todo sentimiento en favor de una automatizada carnalidad que todo lo corrompe al no hallarse el afecto de por medio. Las desgarradas lágrimas de la Schneider al ser fotografiada mientras hace el amor con un extraño evidencian unas intenciones que en ningún momento se presentan encriptadas. Un puñetazo en el bajo vientre que tal vez encontró un destinatario que no merecia tal suerte.


HARDCORE, UN MUNDO OCULTO (1979)

hardcore
Como buen calvinista, Paul Schrader resistió los golpes lanzados contra su película de modo estoico. Reaccionaria, fascistoide, racista... el viaje de un padre en busca de hija, devorada por el submundo del porno, le acarreó tales adjetivos y no pocos insultos. Su pecado puede ser el sensacionalismo, ese regusto por la sordidez extrema que se registra tras cada paso de su protagonista durante su odisea angelina, pero jamás ninguno de aquellos. Schrader se pateó los barrios más degradados de Los Angeles durante meses para contar después lo que vio. Se limitó a lo estético para mostrar a chulos negros abofeteando a adolescentes prostitutas blancas recien salidas de una granja de Kansas que al llegar a la ciudad de los sueños vieron los suyos desaparecer. Espió a libidinosos cincuentones introduciendo dólares en escotes de strippers. Hizo la calle con las putas de cinco dólares siguiendo sus andares quebrados por la heroína. Finalmente, y protegido por su aura de superioridad moral, hace que su protagonista se introduzca en el entramado azul tras la pista de su perdida hija. El conocimiento de primera mano del universo oculto y los seres que lo habitan le humanizará, siendo entonces consciente de la angustia de su hija, comprendiendo los motivos que le llevaron a fugarse de la cerrada sociedad del medio oeste en la que creció para entregarse al primero que le ofreció comprensión y ternura. Nada se dejó Schrader en la manga para ilustrar su viaje: todo el muestrario de perversiones (incluido lo enfermizo, llaménlo snuff movies) aparece en su doloroso metraje. Tal vez sea su acomodaticio final su único handicap. La rumorología insiste en atribuirle a “Hardcore” un final impuesto por la productora, señalando que el desenlace soñado por Schrader sustituía el feliz reencuentro de padre e hija por el desdén de ésta, al ser localizada, eligiendo quedarse con los tipos que la explotan (su “autentica” familia) a regresar con su padre al lugar en el que fue tan desdichada. Y lo cierto es que ese final encaja con Schrader como un condón XXXL en la herramienta de trabajo de Johnny Holmes.


Décadas más tarde, Joel Schumacher se inspiró putativamente en la película de Schrader para filmar la deleznable “Asesinato en 8 mm”. Sordidez de manual, moralina vergonzante y final convencional para coronar el despropósito, son excusa suficiente para apartarla de esta breve lista. Como fuera han quedado la fantasía adolescente “The Girl Next Door”, el esforzado biopic de los hermanos Mitchell filmado por Emilio EstevezRated X”, patochadas como “El Gurú”, ácidas sátiras a medio gas como “Orgazmo”, y otras tan estimables como la argentina “Una Noche con Sabrina Love” o tan infumables como “Wonderland”. Probado queda pues que el porno no sólo alimenta las fantasía solitarias de los pornófagos anónimos. Ahora, liberados del estigma, sólo falta aplicar al cine azul el sueño que una vez proclamó Pier Paolo Pasolini: “La única tolerancia tolerable es aquella que no tiene límites”.


__________________________________________________________________________________________

álex

5 comentarios :

kuroi yume dijo...

De las que remarca, no he visto ni Inserts, ni la de Zulawski. Aunque por lo que comenta, sólo me atrae la de Byrum.

Habrá que hacerles un huequecito, ya que al menos de esta parte del mundo X sí que tengo ligeras nociones. Me sorprende que no haya incluído españolas (Sabrina Love es argentina, cierto?), porque por ejemplo, y dejando de lado "españoladas"," Torremolinos 73" tiene bastante buena prensa...

Higronauta dijo...

Esto si que es hablar de pornografía, y no mi sección. Por cierto, el documental Inside Deep Throat podría ser incluído dentro de este apartado? Dudeo...

No sólo buena prensa, maese Kuroi. A parte de ser de lo más fresco que ha parido cine patrio en los últimos tiempos, ya cuenta con futurible remake chino y todo.

Alex dijo...

Sí, "Torremolinos 73" debería figurar, Sr. Yume, pero me atreví a hablar de una película que aún no he visto. Muy buenas cosas he leído/escuchado sobre ella, es cierto.

Sabrina Love es argentina, sí. Una muy interesante película que entra dentro de lo social y maneja la pornografía a modo de metáfora. Muy recomendable. Estoy seguro de que "Inserts" le gustará cuando la vea, Sr. Yume. Yo la pude ver hace bastantes años gracias a las sesiones de cine de autor del Plus en las que un cineasta de renombre elegía película. "Inserts" fue elegida por Pedro Almodóvar, recuerdo.

"Inside Deep Throat" entra dentro de la temática documental, por eso no lo incluí. Excelente documental, por cierto.

¡¡Dios!! Impagable noticia la del remake chino. Gracias por el enlace.

Liliana dijo...

Excelente artículo y muy buena selección, Alex. Se disfruta.

Dani Lebowski dijo...

Hardcore, un mundo oculto, es una de mis películas favoritas. También lo es Boogie Nights, la verdad es que la temática es muy atrayente.

Y que cojones, además tenemos tetas.