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Ilusiones Cortas XIII: The Key to Reserva – La Llave Reserva (Martin Scorsese, 2007)

Que Martin Scorsese es un perfecto artesano está fuera de toda duda. Su irregular pero adorada trayectoria cinematográfica así lo atestigua. Y si obviamos toda la parte de su carrera que le construyó una casita en lo más alto del valle del éxito, nos encontramos con varias de las imitaciones (llámenle juegos, intertextualidad, u homenaje), más perfectas y con más capacidad para reutilizar el original de la historia del cine. El Cabo del Miedo, o Infiltrados, sólo eran remakes. Llevados a lo oscarizable por el toque del prestigio, pero simples remakes.

Pero ahora, y gracias a la magia del espíritu navideño, a cuestiones pecuniarias, e imagino que a irrefrenables ganas de jugar, nos llega el anuncio de Freixenet más extraño de su larga tradición (y miren que me ha costado escribir el adjetivo “extraño” en esta última frase). En los 9:21 minutos que van a ver, escudado en un divertido juego, encontramos lo mejor del mejor Hitchcock popular. Impecable. Calcado. La música de “Con la Muerte en los Talones” nos sitúa, nos lleva. La iluminación, la fotografía, los planos, los movimientos de cámara, el macguffin, la magnífica presentación de personajes, el estilo... todo nos demuestra que Scorsese ama al maestro del suspense, y aún más nos deja claro que sabe copiarle. Pero los tiempos cambian, claro. O, al menos, tras eso se esconde Scorsese. La artesanía de la que hacía gala Hitch no tiene lugar en estos días, y Marty no sólo la sustituye por infografía (demasiada incluso para los menores costes de un spot publicitario), sino que la justifica con un diálogo lapidario:

Vamos a hacerla, como hacer mi propio Hitchcock. Sólo que parezca... tiene que ser tal como la hubiera filmado él entonces, sólo que ahora. Pero como la hubiera hecho él. Si ahora estuviera vivo y la hiciera, ahora la filmaría como si fuera entonces. [...] ¡Pero suya, no mía, yo no podría!

En este arranque de lenguaraz sinceridad, y a modo de captatio benevoltiae, el director nos dice que él no es El Maestro, que está jugando y que no se lo tengamos en cuenta. Que sólo va a hacer de Él. Pero no se equivoquen, Scorsese sabe lo que se hace y se guarda un último giro en la manga: Al final, es más consciente de su posición de malvado plagiador de lo que quiere hacernos creer.

No le doy más vueltas y espero que perdonen que haya convertido esta casa en un tablón publicitario. Creo que la ocasión lo merece. Disfruten de lo que será, en todo caso, uno de los mejores anuncios que van a ver estas navidades. Disfruten de Martin Scorsese divirtiéndose, disfruten del guiño a Hitchcock, y a todos nosotros. Les dejo con “The Key to Reserva – La Llave Reserva



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8 comentarios :

Aura dijo...

Bueno, me parece bastante divertido. Coge muchos gestos reconocibles del maestro y los utiliza con cabeza, pero creo que sabe que son sólo eso, guiños, porque debajo de la forma imitada sólo hay eso, una botella de cava.
Eso sí, ojalá hubiera más anuncios como éste :)
Un saludo, Yume.

JohnTrent dijo...

Pedazo anuncio, y con que estilo. Con tal cantidad de imágenes tan bien rodadas lo que uno no piensa es en lo que esta anunciando precisamente…

señor austin powers dijo...

Es super guay. La pena es que sea un anuncio... como corto funciona de la hostia. Saludos

Hombre Lobo dijo...

Bueno, esta propuesta ya se había hecho (más o menos) con la tanda de "Pirelli Films", es decir, superanuncios rodados por directores de cierto prestigio. Ahora, este me gusta más.

Higronauta dijo...

Disculpe, pero, ¿hacía falta que fuera Scorsese el que rodara esto? Un presupuesto exorbitante, un homenaje plagístico al gordo orondo, una versión algo rancia del maravilloso tema de don Herrman para North by Northwest... Como que no me convence, y más, como comenta Aura, para un anuncio de espumoso.


¿Se me nota mucho que soy más de Rondel Oro, Rondel Verde? (dudeo)

Apostilla: Puestos a anuncios de directores famosos, me quedo con el Nike de Gilliam o los de la Playstation de san Lynch.

kuroi yume dijo...

por hacer falta, Scorsese debería de dejar de rodar nada y dedicarse a la conservación y la restauración, que seguro que la historia del cine se lo agradecerá más, pero un anuncio menos idiota de lo normal, nunca viene mal.

Lo malo de los anuncios de otros autores es que no son estrictamente cortos, aunque igual, ahora que hemos abierto el camino, aparace alguno en esta sección...

Debía imaginarme que vd. era de Rondel, jejejeje

Alex dijo...

Ay, Marty... Ejem, ejem...

Diré que el anuncio, que vi hace días en la página oficial del espumoso, es muy bueno. Diré que parece como si el gordo inglés estuviera detrás, pero no está detrás. Le falta el toque Hitch, eso que sólo él sabía imprimir en una película.

Diré que es impecable, como toda la obra de Marty. Que es es autolavable y autolimpiable. Que es olvidable y finalmente, el dinero, se quedará en los bolsillos del de siempre.

De que ama al cine, no me cabe ninguna duda. De que sabe rodarlo, tampoco. De que sea un maestro, tengo serías dudas. De que sea un creador, tengo certezas... negativas.

Cuídeseme, Sr. Yume. A ver si esta noche, o mañana, le mando la cuarta entrega porno.

Prisamata dijo...

Pues es un peliculón.

Yo, con Scorsese soy como un puto trekkie. Y hay que verlo en el cine.