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20080510

Historia de una venganza: de "Superman Lives!" a "Superman: Doomsday"

superman lives


Muchas han sido las versiones cinematográficas del personaje de Superman desde que apareciera por primera vez en el año 1938. Y, sin duda, muchas más son las que quedan por llegar en un futuro más o menos próximo, pero ninguna tiene una historia tan interesante como aquellas visiones del personaje que jamás se llegaron a realizar. Y entre todas ellas, la que ocupará las siguientes líneas es por derechos propios la que se lleva el premio…

Ni los intentos infructuosos de Oliver Stone, ni las repetidas tentativas de J.J. Abrams, llegarán a superar el mito del malogrado Superman de Kevin Smith y Tim Burton. Hablo, por supuesto, de Superman Lives!

A mediados de los 90, años marcados por el éxito arrollador de Batman en las pantallas de cine, y por el increíble relanzamiento de la venta de cómics gracias a “The Death of Superman”, era evidente hacia dónde dirigiría Warner Bros su mirada. Era el momento de levantar una franquicia que cayó en la parodia a principios de los 80, y en el ridículo a finales de esa década. Y así, tras una serie de casualidades, le llegó Kevin Smith (uno de los directores que, por su afición confesa a los cómics, más podía entender el personaje) la oportunidad de reescribir el horrible guión que se estaba preparando al respecto (el adjetivo horrible está bien aplicado, como muestra un botón: Supes se enfrentaba allí a su lucha interna sobre la soledad del extraterrestre, su humanidad, y las dudas sobre su relación con Lois por vías psiquiátricas…).

Diversas circunstancias hicieron que fuera mucho más de encargo de lo que tenía previsto el joven director, y finalmente, la historia quedó así:

En una versión libre de la serie de cómics “La Muerte de Superman”, una supercomputadora alienígena llamada Braniac, planea acabar con Superman bloqueando el sol que le da poder, por una parte, y enviando a Metropolis a la bestia Doomsday. El plan, efectivamente, funciona, y Superman acaba sacrificando su vida para acabar con el monstruo. Pero Braniac, triunfante, se alía con Lex Luthor para crear una mayor amenaza para la humanidad, desolada ahora que no tiene al Hombre de Acero de su lado. Pero entonces, la nave que trajo al kriptoniano a la tierra siendo un bebé se devela como el Eradicator, un robot que consigue resucitar el cadáver en la Fortaleza de la Soledad. Por desgracia, el recién revivido Superman carece de poderes, con lo que Eradicator se acaba convirtiendo en una armadura temporal (el afamado traje negro) para subsanar el problema. Por su parte, más que poseer el cuerpo sin vida de Kal-El, lo que Braniac desea es conseguir al Eradicator y su tecnología. Y en el momento del enfrentamiento final, el traje protector, y algunos rayos del sol, permiten a Superman derrotar a Braniac.

Si quieren más información al respecto del guión de Smith, pueden leer AQUÍ el texto original, o AQUÍ si se lo quieren descargar directamente en formato texto a su pc.

Hasta este momento, nada raro, ¿verdad? Bien, pues en este punto, lo que era un guión de encargo, pasa a manos de Tim Burton, el director elegido por Warner para liderar un proyecto que se preveía largo y costoso. Pasa el tiempo, y el guión es reescrito por el equipo de Burton, el cásting elegido por el de Burbank incluye a Nick Cage como Superman, se acelera el proceso de preproducción, se empiezan a preparar los escenarios… y finalmente la película se cancela. Cada uno por su lado, y no ha pasado nada…

¿Nada? Oigamos la historia en boca del propio Kevin Smith:




Gran monologuista el amigo Kevin, ¿verdad? Antes de seguir con la historia, y por si les da pereza leer el guión para encontrar los pasajes donde se acatan esas reglas del productor Jon Peters [+imdb], les he hecho un pequeño resumen (NOTA: L-Ron es el robot que acompaña al malvado Braniac; sería el “R2D2 gay molón” que demandaba el productor).

1.- El nuevo traje para Superman, acaba siendo ese Eradicator negro, a modo de superarmadura.

2.- Superman ya no vuela. Bueno, al menos ya no le vemos volar. Exactamente, Kevin lo describe de la forma siguiente: “una mancha roja y azul en movimiento, creando una explosión sónica cada vez que vuela

y 3.- La araña gigante según Kevin Smith:

L-Ron coge la jarra contenedora, dentro de la cual se mueve una criatura del tamaño de un puño con múltiples patas.


BRAINIAC
(lo mira)
La Bestia Emboscadora de Thanagarian. En su primer estadio de vida.
Ilegal en dieciséis sistemas debido a la naturaleza anormal
de sus patrones de crecimiento fuera de su atmósfera natural.

[…]

La BESTIA EMBOSCADORA DE THANAGARIAN ha crecido. Parece una mezcla entre un calamar y una araña, pero muy bio-mecánica y grande. Y ahora – habitada por la consciencia de Braniac – es también mucho más letal. La voz de Braniac se escucha, siseando desde algún lugar del interior de la criatura.


BRAINIAC
SSSSSSSSSSSSUUUUUPERRRRRMAAAAAANNN!


Finalmente, parece que a Tim Burton tampoco acaba de agradarle cómo se desarrolla la creación de la película. Y después de todo un año de trabajo perdido (según sus propias palabras) termina por retirarse del proyecto. Poco después, también acaba abandonándolo el propio Nick Cage, uno de sus principales impulsores.

Por si quieren ver algunos diseños conceptuales para la película de Burton, AQUÍ tienen un buen puñado. Y si quieren más información sobre Superman Lives!, pueden dirigirse AQUÍ

A partir de este momento, las declaraciones a la prensa y acusaciones entre Smith y Burton van y vienen. Y la historia continúa cuando Burton es "acusado" por Smith de copiar de su cómic "Chasing Dogma" para el extraño final de El Planeta de los Simios. Una vez más, veamos la cuestión en palabras del propio Kevin Smith:




chasing dogma


Y hasta ahí parecía que todo había terminado. Pero si una cosa ha dejado clara este proyecto, es que las cosas rotas se pueden alargar hasta el infinito sin peligro de que se rompan más.

Me sitúo en una nueva época. La primera década de los 2000. La relación del cine con los superhéroes se ha desencadenado tan fructífera como a veces estéril. No hay duda que la cosa funciona económicamente. Incluso Jon Peters ha conseguido un par de Supermanes (V y VI) (aunque sin arañas). La calidad de la multitud de adaptaciones de cómics ha sido irregular, pero donde ha funcionado a la perfección es en el formato televisivo. Y a la cabeza de todo ello se encuentra Bruce Timm [+imdb] con sus excelentes versiones animadas.

Y es en la versión animada de la muerte de Superman escrita por Timm, llamada “Superman: Doomsday”, donde Kevin ha podido obtener, finalmente, su pequeña, placentera venganza...



Toyman: ¡Tú! ¡No puede ser!
Superman: Te vienes conmigo, Toyman.
Toyman: ¡Arre!
Espectador: Como si le necesitáramos para aplastar a una araña mecánica. Lamentable.



(¿Necesito hablar de esa araña, decir a quién se parece el atormentado Toyman, o quién pone la voz al escéptico espectador?)


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7 comentarios :

Ver Online dijo...

La verdad que vaya currada de articulo.... y muy entretenido de leer... felicidades!!!

dvd dijo...

fantastico... Bruce Timm es un pequeño genio con el tema guiños y cameaos y demas metarecursos... y la primera parte del monologo-conferencia de Kevin Smith es de nota, de muy buen nota.

kuroi yume dijo...

dvd, estaba viendo esta mañana la película tan feliz, cuando he visto esa escena... y no he podido evitar ponerme a cerrar toda la historia (si es que se cierra alguna vez, porque el sr. Smith, aparte de graciosísimo, parace un poco rencoroso...) XD

ver online: gracias, me guardo a buen recaudo su proyecto, para tardes ociosas...

Sergio Arán dijo...

Fantástico post. Había caído en que el espectador era Smith (An Evening with Kevin Smith es uno de mis DVDs de cabecera) pero no lo había relacionado con la historia de la araña de Jon Peters.
De nuevo, magnífico post.

drzito dijo...

Buaaah, los videos ya no estan! :_(

kuroi yume dijo...

dr., pruebe de nuevo. Sin ellos el resto del texto no tiene demasiado sentido...

Sergio, ha sido todo un hallazgo. Aunque ya le comento que no creo que se acabe ahí.

Higronauta dijo...

Mire que vi la cinta animada y pensé en la soplagaitez de la arañita evocadora del Smithee del Spiderman animado. Craso y obvio error el mío, más ante esa falta de información que me ha subsanado su artículo. Es usted enciclopédico, caballero.