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20080520

Millennium (1996-1999)



Los chicos de Elitevisión tienen razón en una cosa: es difícil reseñar una serie de una forma global. Al menos no es demasiado efectivo si intentamos ser respetuosos. Es evidente que de todo se puede extraer una idea general, pero no se le hace justicia exponiendo varios tópicos y valorando un conjunto de guiones a partir de aquellos.

No pretendo hacer lo mismo que en Elitevisión, analizando capítulo a capítulo (que cada uno se dedique a sus cosas), pero me gustaría decir algo de Millennium (1996-1999), y creo que sólo hay una forma de hacerlo. Analizando por separado cada una de sus tres temporadas.

millennium

En general, esta serie surgida a rebufo de la exitosa Expediente X, se podría marcar como una de las más irregulares argumentalmente de aquellos últimos años de los 90, porque sus historias no parecen centrarse de forma estable en ningún concepto. Parece que sus diferentes guionistas y directores lucharon entre ellos para llevar la temática oscura y opresiva del final del milenio a su propio terreno, y a veces parece claro el contenido sobrenatural, pero a veces lo apartan completamente para centrarse el sencillo género policíaco. Esto no sería ningún problema, si no fuera porque la continuidad entre episodios a veces se pierde, llegando incluso a inconsistencias como que el personaje principal renuncie a su trabajo en alguna ocasión, para verle ejercer de nuevo a la semana siguiente sin más explicaciones.

Pero no quiero que se me malinterprete, Millennium es una serie excelente y a pesar de las divagaciones y dudas, y a pesar de su complejo de “hermana menor lista pero relegada al segundo plano por el niño estrella que era Expediente X”, vence dignamente al resto de competidoras de temática similar (léase Profiler, o El Centinela), series que también aprovechaban el tirón del cambio de milenio, los asesinos en serie, las sectas apocalípticas, y los poderes sobrenaturales). Y lo hace porque su tono maduro y reflexivo se aparta de la espectacularidad televisiva habitual. Siendo en global un acertado análisis de la bondad y la maldad humana. Ni que decir tiene que la mayor culpa de ello la tiene Lance Henrikssen, con un personaje hecho a la medida de su leyenda.

El problema es que sus tres temporadas son prácticamente independientes. Y a pesar de que existe el nexo común de la historia de Frank Black; un exagente del FBI martirizado por el dudoso don de ser capaz de visualizar lo que sienten los asesinos, y los problemas que tiene para compaginar su trabajo de asesor criminalístico con su vida familiar, poco más tiene de continuidad entre los diferentes años en los que se emitió.

En la primera temporada, Frank se muda con su mujer y su hija a una tranquila ciudad, con la esperanza de escapar de la violencia que le rodea. A pesar de ello, empieza a trabajar en El Grupo Millennium, una organización paralela al gobierno que asesora al FBI en los casos que tienen que ver con el aumento de la violencia sectaria con la llegada del cambio de milenio. Arrancando la serie con un marcado carácter policíaco, somos testigos en los últimos capítulos del terrible trabajo de Frank; de cómo el mal existe como ente corpóreo, de cómo esto va afectando a su vida personal, y de cómo El Grupo se revela como una organización que pretende evitar el fin del mundo con el cambio de siglo.

frank black

Con la segunda temporada, llega la ruptura de su unidad familiar. Frank se ve acosado por el dolor de la pérdida y por fuerzas sobrenaturales desatadas. Ahora está completamente inmerso en El Grupo, y es testigo de que las profecías apocalípticas se van haciendo realidad. Ángeles y demonios campan a sus anchas entre asesinos en serie y catástrofes naturales. Poco a poco, y con la ayuda de una compañera que aspira a entrar en la organización, va descubriendo que Millennium es mucho más de lo que parece, llegando a convertirse más en una herramienta del fin del mundo que en una vacuna. Enfrentado a dicha organización, a su mujer y al Mal, Frank no pierde su humanidad, aunque sí la cordura después de lo que parece ser el principio del fin.

Pero llega la tercera temporada. Y apenas hay repercusiones del trágico final de la temporada anterior. Es más, hay una pequeña vuelta al principio, ya que el Mal se queda en un discreto segundo plano, y parece que todo lo malvado viene promovido por el propio Grupo Millennium. Frank vuelve al FBI, en un papel similar al de asesor, vuelven los casos policíacos puros, y volvemos a cambiar de compañera para Frank: ahora se convierte en su pupila una novata agente del FBI con unas cualidades sobresalientes. Al igual que pasaba con la primera temporada, la trama principal se desarrolla en los capítulos finales: El Grupo desaparece como personaje, aunque está detrás de todo y se convierte en el tema central. Y es el mal demoníaco, que sobresalía en la segunda temporada, el que parece diluirse entre la trama conspiranoica que inunda los guiones.

Sin mucho esfuerzo, me puedo imaginar lo que pasaba por la cabeza de los directivos de la cadena a través del transcurso de las temporadas, y no me sorprende la decisión que tomaron (y divago sin tener datos de las audiencias medias de la serie):

TEMP 1
Primera mitad de la primera temporada: “el piloto gusta, se le puede sacar jugo. Resaltemos los poderes de Black, pongamos las cosas difíciles a la familia.

Segunda mitad de la segunda temporada: “que intervenga más ese grupo misterioso… Ah, y más rollo milenario, que no se nota…

TEMP 2
Primera mitad de la segunda temporada: “ese juego con la familia ya no le interesa a nadie. Pongamos un poco de tensión sexual con una compañera que también tenga poderes.

Segunda mitad de la segunda temporada: “más terror, más efectos, más cosas chungas, acabemos con la familia que no tira. Los de Millennium, que hayan intervenido en todos los sucesos históricos desde tiempos inmemoriales. Ah!, y más demonios, que hay que levantar esto! Hagamos algo grande… no sé… acabemos con la población mundial...!

TEMP 3
Primera mitad de la tercera temporada: “Chicos, nos hemos pasado! Haced como que ha sido una epidemia sin importancia. Y Frank…?, pues que regrese al FBI y que se vuelva contra El Grupo. ¿No podría encontrarse con otra chica para que vuelva la tensión sexual?

Segunda mitad de la tercera: “Chicos, que esto hay que acabarlo. Que salgan los demonios que tengan que salir, pero finiquitad el tema con El Grupo Millennium. Ahora que sean tan malos que no haga falta ni que aparezcan. Y cerrad como podáis, que una cuarta temporada ni de coña...

La cuestión es que les salió un capítulo final que se nota improvisado, pero que cierra de forma aceptable lo principal (el tema familia y el tema del Grupo Millennium). Estaba proyectada una cuarta temporada, la del propio año 2000, en la que hubiéramos sido testigos de la llegada del Anticristo, pero la cadena canceló la serie sin más miramientos. La cuestión es que, teniendo un creador con el poder que tenía Chris Carter en aquella época, la serie tuvo la oportunidad de cerrar su círculo con cierta dignidad, y se pudo aprovechar (otros han tenido peor suerte) de un capítulo extra dentro de Expediente X (séptima temporada, capítulo 4: “Millennium”) para finiquitar de la mejor manera posible las principales tramas abiertas.

Si ese capítulo extra es necesario es relativo. Lo que desde luego no es, es cómodo para ninguna de las dos audiencias (aunque se presupone que los seguidores de ambas series deberían ser los mismos). Contentar a fans de dos cosas tan distantes es bastante complicado. Para los espectadores de Expediente X, este cuarto capítulo es una extraña pieza de madurez y sosiego tras un principio de temporada rocambolesco (Fox Mulder se ha vuelto loco y ha vuelto, y han descubierto que los humanos provienen de ADN extraterrestre). Es también un capítulo extraño, con un Frank Black desdibujado, al que ya se debería conocer de sobra, pero que si no era así, se presentaba como un adivino chalado. Por lo demás es un excelente capítulo de Zombies. En cambio para los seguidores de Millennium, debería resultar un episodio demasiado superficial. Frank apenas importa, El Grupo aparece tangencialmente, y ese Apocalípsis que está empezando, se convierte en una niñería de resolución demasiado simple. Aunque es, por lo demás, un excelente capítulo de zombies…

Ah!, sí, se me olvidaba: es el primer capítulo en el que Mulder y Scully, sin trucos, se dan un beso de verdad (bueno, aceptamos que es un beso de felicitación de año nuevo, pero por algún sitio se empieza…)

Más que un cierre definitivo, este capítulo no parece más que la última oportunidad de filmar un par de buenas ideas que se quedaron pendientes al faltar una temporada entera, pero desde luego no es el final que se merecía la historia del señor Black. Existe escrita (por fans y para fans) esa última temporada fantasma (parece que con el beneplácito del propio Chris Carter), y pueden echarle un vistazo aquí, pero eso es algo que queda fuera de este análisis, así como las sucesivas "temporadas virtuales"

Así pues, una serie tratada injustamente (por la incoordinación de sus propios creadores), que se convirtió en un pequeño fenómeno, pero que podía haber llegado a ser mucho más importante si se le hubiera aplicado un poco más de cariño.




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5 comentarios :

Higronauta dijo...

He leído someramente su artículo, no por falta de interés, si no por intención tardía de visionar la serie, aunque, a qué negar que no se cuando, y tras la lectura de según que frases de su análisis, creo que, por el momento, seguirá en la coladespera.

Aún así, creo que a Chris Carter empezó a venirle grande todo tras el éxito inesperado de Expediente X, se le escapó de las manos durante demasiados capítulos y sólo le faltó sacarse de la manga un nuevo serial para acabar de descontrolarse de tal manera, que ya nada volvió a ser lo mismo.

kuroi yume dijo...

jejeje, si lo disecciono detenidamente, creo que lo he escrito completamente para mí. Creo que era una deuda pendiente con el sr. Black.

De Expediente X, ya hablaremos...

EKI dijo...

SPAM SPAM SPAM, pero del bueno...

http://gamerachan.org/3298-La%20hultima%20crusada
http://gamerachan.org/wiki/Kanén_(culto)

Siéntanse libres de participar, que para algo Anonymous es Anonymous y las Wikis son Wikis.

kuroi yume dijo...

JAJAJAJA,
mi casa es su casa, Maestro!

BUDOKAN dijo...

Yo también le he prestado mucha atención al artículo porque siempre había oído hablar de Millenium y no sabía mucho. Saludos!