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20090628

sobre el cine tridimensional y Coraline como oportunidad desaprovechada

Coraline 3D

"El cine como espacio de proyección ha muerto"

Los cojones. Ni las descargas por Internet, ni los asilvestrados energúmenos van a poder cerrar las salas, al menos en un largo tiempo. Esta es una industria que, al contrario de la discográfica, está intentando adaptarse a los nuevos tiempos. Y lo bueno es que, esta vez, el espectador saca partido de los cambios. Sin contar con el tema de la venta de productos alimenticios, que sólo alegra la sesión al dueño del multicine (que sí, que seguro que son un beneficio que, en muchos casos, mantiene las salas abiertas, pero que está que llegando a puntos tan extremos como el que unas decenas de espectadores tengan que soportar el ruido y el olor que desprende una pringosa ración extragrande de nachos con queso), los nuevos sistemas de proyección, y léase más concretamente el extendido 3D, consiguen dar ese plus que el espectador necesita para salir de su cómodo salón con sonido envolvente y pantalla de 42 pulgadas (y sin maleducados compañeros de fila).

Y eso que el 3D ya "fracasó" en su momento, en su época dorada de los años 50, pero la mejora de la tecnología y la necesidad de llamar la atención del público lo han traído de vuelta y con más cintas en cartelera que nunca.

Hacía casi veinte años que yo no había visto una película en 3D. Y eso que de niño había sido un habitual: recuerdo incluso haber visto Tiburón 3-D con poco más de 5 cándidos añitos (mis padres creo que tenían un problema). En todo caso, La pesadilla final: La Muerte de Freddy fue la última a la que tuve acceso y desconozco si se llegó a distribuir otra en los cines comerciales normales (Imax lo lleva haciendo desde el principio, pero a través de documentales o mediometrajes), pero hasta que no llegó Beowulf, hace un par de años, no volví a repetir la experiencia. Rodada para ese tipo de proyección 3D, la película de Zemeckis era absolutamente disfrutable, a pesar de la relativa poca calidad del modelado digital de las expresiones humanas (un error de la tecnología del momento, no de la película en particular). La cosa es que esta última debió funcionar bien, porque un año después el tema hace explosión. Un gran número de las películas de animación por ordenador se modifican para poder proyectarse en 3D (eso si no se han producido en ese formato directamente), y se han empezado a rodar de forma expresa para tres dimensiones gran cantidad de espectáculos.

Esto está llevando a una segunda edad dorada del cine en tres dimensiones, ahora maduro y con cierto éxito de público, pero que a este paso van a quemar rápidamente si no ofrecen productos de mayor calidad. Y no me refiero a que Ant Bully, Monster House, o Bolt sean productos de poca calidad, au contraire, lo que pasa es que realizar una simple conversión 2D > 3D no justifica el coste de una entrada a casi el doble de su precio habitual (por mucho que incluyan una gafas polarizadas de pasta a lo Buddy Holly).

Coraline 3D, por ejemplo (y la utilizo porque es la última que he podido disfrutar en pantalla grande). Es una película magnífica, una excelente historia para niños, a los que los trata con respeto y no como si fueran imbéciles de corta estatura. Además, gracias a la magia de Henry Selick (que ya se ha reivindicado sin dudas como un talento especial sin necesidad de poner ningún nombre delante del suyo), la historia cuenta con un mundo visual que ha llegado mucho más allá del que describió Neil Gaiman en el libro original. Un conjunto maravilloso.

¿Cuál es la pega, pues? Si la película funciona, ¿qué es lo que impide subir los dos pulgares para tildarla de perfecta? Pues que no se aprovechan en absoluto los recursos de las tres dimensiones; lo que debe ser resultado de una mala planificación de las escenas (o mejor dicho, de los elementos de las escenas), o bien de que se trata de una conversión de 2 a 3 dimensiones, y poco más se puede hacer. Es imposible no disfrutar de Coraline 3D, que quede claro. Pero acaban los títulos de crédito y queda el poso de que pudiera haber sido una experiencia tridimensional espectacular y no lo ha sido. Y además, para acabarlo de rematar, al final no se les ocurre otra cosa que cerrar los créditos repitiendo una escena de la película, pero esta vez diseñada para el completo disfrute ilusorio, con múltiples objetos saliendo de pantalla, alargándose hacia el público, rodeándolo, como todo el mundo espera de este tipo de proyecciones y demostrando que algo no se había acabado de hacer bien en los minutos anteriores. Bueno, no pasa nada, está bien... ¿Y ahora qué?

Pues veamos, el siguiente gran impacto 3D será Up de Pixar

Y siempre que he dudado de este estudio me he tenido que comer mis palabras, así que aquí quiero permitirme el pequeño placer de afirmar que la nueva película de Peter Docter va a ser la experiencia que me demuestre que a las salas de cine les queda mucha historia por delante.



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4 comentarios :

Hombre Lobo dijo...

La suya es la enésima recomendación que he recibido sobre "Coraline", (independientemente de si se vea en 3-D o no). En todo caso, tenía pensado verla dentro de poco.

Por cierto, me alegra saber entonces que nuestro visionado de "Beowulf" haya sido un redescubrimiento de las tres dimensiones, y además por partida doble, porque yo recuerdo que la última que había visto así era la de la pesadilla final de Freddy (que a decir verdad no era muy buena).

Una cosa: ante el intenso dolor de cabeza causado por la imagen que adorna este post, he tenido que bajar el scroll a toda prisa para poder seguir leyendo.

Un gran saludo! No olvide escribir algo sobre "Corazón de tinta".

kuroi yume dijo...

jajajaja, siento el dolor, quise darle un toque de color al post...

y veré lo que puedo hacer con "corazón de tinta"

Higronauta dijo...

No es que el medio vaya a acabar convirtiéndose en fin, si no que ya está casi transmutado (en una ínfima parte de tiempo de lo que ha tardado la infografía en tornarse status quo per se).

Yo soy Sam dijo...

No espere de Up una experiencia tridimensional más impactante que Coraline. En mi opinión la película es excelente pero no por la integración de las 3D en la historia. Me da la impresión de que los estudios aún no se han atrevido a dar el paso de crear la película cuya narrativa las encuentre obligatorias. Deben seguir pensando en crear productos cuya distribución pueda seguir siendo en 2D en algunas salas.