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20091030

The Road (John Hillcoat, 2009)

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Sin dejar de ser dura en ningún momento, The Road es una película que se mueve siempre entre varias polaridades. Como bien apuntaba Viggo Mortensen en la rueda de prensa durante el Festival de Sitges 09 "El hombre puede ser a la vez lobo y cordero. Ser el good guy parece abstracto, pero al final de la película se entiende. Tiene que ver con elecciones: compasión y amor, contra miedo y odio. Todos podemos hacer cosas buenas y malas". "Ser de los buenos" es el impulso moral que mueve a ese padre (interpretado magistralmente por el actor) a la hora de criar con principios a su hijo. Pero es prácticamente una lucha perdida delante de otra de las grandes dualidades de la historia: la vida contra la muerte; la lucha por la supervivencia en una situación en la que abandonar es un concepto que acecha sin remisión. En propias palabras del director, "aceptar la propia mortalidad es lo más duro, no dejarse paralizar por el miedo y ser capaz de hacer las elecciones correctas sin perder la humanidad". Eso es lo que mantiene las ansias de seguir adelante en ese padre que se asoma al fin de los tiempos. Aunque todos se han rendido a su alrededor (o bien se dejan morir o se dejan llevar por la crueldad), ese hombre es capaz de continuar adelante por su hijo (el joven Kodi Smit-McPhee), que no es más que el polo de otro eje de contrarios de la historia: Padre e Hijo. Mortensen lo expresa a la perfección cuando afirma "lo más importante para que el rodaje funcionara, fue conseguir ser honesto intimamente con ese chico. Llegamos a tener una amistad muy fuerte y eso se nota. Era de verdad" Y es cierto, nada de lo que acaba expresando la historia funcionaría sin las mágicas interpretaciones de los dos protagonistas. Una magia, que en el caso del pequeño queda patente con la anécdota que explica el director sobre su buen hacer: "fue un regalo, sus instintos estaban listos. En una escena en que el padre cruzaba la frontera de la moralidad, tenía que llorar y no podía, sus instintos le decían que debía sentir rabia. Y tenía toda la razón, fue increíble".

Tres ejes muy polarizados, una gran historia del novelista Cormac McCarthy y grandes actuaciones. Hasta aquí todo funciona. Pero sin un marco realista, y poco pretencioso (que es de lo que peca la mayoría del cine apocalíptico actual), nada de lo que intenta transmitir The Road llegaría al público. Y en ese sentido, hay que decir que eso también llega a niveles de excelencia . La Fotografía (en 50 localizaciones reales) es absolutamente increíble. Deliciosa, dura y tan hermosa y triste que duele.

Objetivo cumplido, pues. La suma total de las partes la convierten en una película tan incómoda como maravillosa.


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3 comentarios :

Black Queen dijo...

¡Vaya! Contemplaba esta película sin verdadero interés hasta ahora. Tendré que verla tras leer esta reseña. Por cierto que nunca he leído una novela de McCarty: ¿por dónde me recomendaría usted que comenzara?

SaboraPie dijo...

Muy interesante blog, en diseño y en contenido. Recomiendo este otro lar de infra-cultura y bizarrismo: http://www.theweirdworldof.com

Igual incluso te interesa hacer un intercambio de enlaces.

kuroi yume dijo...

Black Queen, McCarthy es un tipo que tiene fama de escribir de forma seca y concisa, sin florituras. No sé si será un ejemplo de escritura, pero es una autténtico hijoputa con sus historias. En todo caso, The Road se ganó el Pulitzer, así que qué mejor que ese...

SaboraPie. Por supuesto, cuente con el enlace. Nos leemos!