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20091012

Sitges 2009: The Children

the children

Por Hombre Lobo

De entre los más recientes ejemplos de thrillers de niños chungos, hay uno que se nos pasó comentar, uno titulado, precisamente, The Children (2008), eficiente película británica de ambientación familiar dirigida por Tom Shankland, el mismo de Waz (2007). El argumento del que parte es el de dos familias que se recluyen con sus cuatro niños en una apartada cabaña para pasar las navidades y cuyo plan se va al garete cuando un extraño virus comienza a apoderarse de los críos, convirtiéndolos en implacables asesinos.

Algo que me vino a la mente en el momento de ver la película y que todos vosotros seguro ya habréis notado es que esta cinta recuerda mucho a la obra de Narciso Ibañez Serrador ¿Quién puede matar a un niño? (1976), película que por supuesto el director conoce y cuya influencia está reconocida por él en varias entrevistas. La principal semejanza entre ambas películas, aparte de la obvia premisa de los críos asesinos, está en el dilema moral que presenta la visión de adultos obligados a matar a niños para poder sobrevivir. En este sentido la película de la que hablamos hoy incluso sube las apuestas al hacer de dichos críos los hijos de los protagonistas, a sabiendas de que el planteamiento original de Ibañez Serrador difícilmente podría haber sido trasladado a la época actual.

Pero al igual que dicha cinta, The Children destaca por ser más que la burda explotación de esta idea; en la película hay un subtexto bastante obvio de crítica hacia el tratamiento condescendiente y muchas veces cosificador que los adultos damos a los niños, algo que la cinta resalta en los personajes de los padres. Dos de ellos, por ejemplo, viven obsesionados con los preceptos de la "educación alternativa", mientras que otro vive empeñado en hacer de su hija una superdotada que compense las carencias de su otro hijo autista. En realidad, para estos adultos, sus hijos no son más que prolongaciones de sus propios proyectos y deseos, pero a la hora de la verdad no les toman realmente en serio. Esto tiene como consecuencia que nadie sea capaz de darse cuenta de la amenaza hasta que es demasiado tarde.

La película para mí falla, sin embargo, sólo en una cosa, y es que requiere que el espectador (bueno, al menos yo) ponga mucho de su parte en cuanto a suspensión de la incredulidad. Por mucha música espeluznante que le pongas, por muchos ángulos de cámara inquietantes que uses, al final los "monstruos" siguen siendo cuatro miserables críos vestidos con ropa de invierno, y el mayor de ellos si acaso tendrá ocho o nueve años de edad a lo sumo. Para mí hay un límite en cuanto a qué tan seriamente me puedo tomar una premisa así. No puede ser que las únicas opciones sean matarlos o dejarse matar por ellos (como la película llega literalmente a sugerir). Aparte de que resulta en ocasiones vergonzoso cómo la cinta intenta pintar como terroríficas secuencias que no lo son, como la del niño en las barras o el ataque de los pequeños al invernadero, escenas exageradas donde las haya.

Si logro perdonar todo esto es porque The Children es una película mucho más cruel y efectiva de lo que en un principio podemos llegar a creer, lastrada por algunas cosas menores como el final, que aunque potente a nivel de imagen, no guarda mucho sentido con el resto de la película, así que es principalmente efectista. Con todo y eso, el conjunto no está nada mal, siempre y cuando, repito, pongáis de vuestra parte.


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