"
Quantum of Solace", no es una película
James Bond, aunque aparezcan sus personajes y muy pocos de sus habituales "clichés" o tópicos. De ahí que les encomiendo a su visionado, siempre que soporten una película de acción, espionaje, muertos por doquier, mujeres y coches. ¿Pero qué les estoy intentando vender entonces? Porque todo lo que describo cuadra con una película de
James Bond. Vayamos por partes...
Hace tiempo que no se traducen los títulos originales, una pena la verdad, aunque esto es muy personal y subjetivo y no tiene mayor importancia (a veces... como es el caso). Pero aquí se pierde la "idiosincrasia" del porqué un título como éste, para una película como ésta. El relato original
Quantum of Solace, se tradujo por
Una parte de cariño y aquí se encuentra la parte "romántica" de la película, que aunque no se deja ver en toda la película, sólo algunos fans de la saga conocerán. La historia corta a la que pertenece el título, nada tiene que ver con la película, que es una mera excusa como ocurrió casi con "
Goldeneye" (que era el nombre de la mansión de
Ian Fleming). Básicamente es una historia que le cuenta un gobernador a J
ames Bond, como tema de conversación en el transcurso de una velada aburrida.
Si tienen interés, lean el libro
Solo para tus ojos, con varios relatos en su interior que también han servido para otras películas de la saga.
Precisamente, una parte de cariño, una pequeña rendija por la que se entrevé el sol, una brizna de hierba en un campo estéril, es lo que queda en el interior de
James Bond, nada más terminar su andadura en "
Casino Royale"al verse traicionado por
Vesper Lyndt, de la que se enamora y que le es arrebatada de sus brazos para ser asesinada. Sólo queda un "Quantum of Solace" en 007, que irá asesinando a todo el que se cruce en su camino para conseguir el objetivo de matar a los causantes de su dolor.
El hecho de que esta película comience justo después de los hechos ocurridos en "
Casino Royale", ya nos dice que no vamos a encontrarnos otra película “Bond” al uso. Ya pensaba que
Daniel Craig iba a ser un punto de inflexión, o por lo menos el representante de un cambio en la franquicia 007 por varios motivos, y en esta película, mis sospechas se confirman.
En sus interpretaciones del agente, no entra en el juego de los clichés del personaje: frases como "
Martini con vodka, mezclado no agitado" o "
Soy Bond, James Bond" ni se insinúan. Al revés, se mofan de ellas ("
Acaso tengo cara de que me importe", en referencia a cómo se prepara su hasta la fecha bebida favorita). Físicamente también está más cachas que cualquier otro actor de la saga, y es “rubio” con ojos azules, cuando todos los
James Bond han sido morenos. Y en el tema de los coches no entraré, pues se basa en puro márketing y aquí manda el dinero.
A pesar de la franquicia cinematográfica, siempre he visto diferente el personaje que creó
Ian Fleming al del “tópico” personaje que se ha ido creando estos lustros, desde los inicios con
Sean Connery:
Nadie diría que
James Bond no es un hombre atractivo y que no tiene a mujeres a sus pies, que incluso morirían por su devoción hacia él. Evidentemente tiene cierta facilidad para “enamorar” a las chicas con las que se cruza, pero no se aprecia la misoginia y machismo que rodea al personaje en sus relatos.
Es un bebedor de todo tipo de licores (whisky, cerveza, etc.) y fumador empedernido, aunque se le conoce sin lugar a dudas, por su martini con vodka. Aunque este tema, tanto de los cigarros como el alcohol ha ido variando según el actor y según en la década que se rodase la película (
Pierce Brosnan, por ej., no fumaba).
Cada actor le ha dado una 'idiosincrasia' a su personaje:
Sean Connery era un gran seductor "cabroncete", mientras
Roger Moore le daba un toque histriónico y cínico a su personaje.
George Lazenby pasará a la historia del personaje como el actor que se vistió con falda escocesa y se casó, y todo en una única película.
Timothy Dalton pasó con más pena que gloria, y
Pierce Brosnan hizo resurgir a la saga de las cenizas del olvido después de unos años huecos sin películas.
Y ahora
Daniel Craig ha convertido a 007, en un asesino despiadado. En "
Quantum of Solace", mata por placer y sin remordimientos (normal al ser un espía) pero hemos de añadir por “pura venganza”, error que se puede pagar muy caro en el mundo del espionaje, pues no se pueden mezclar los sentimientos.
En resumen, a
Daniel Craig se le reconocerá como un gran cambio en la línea habitual hasta la fecha de la saga. Personalmente me gusta este nuevo
James Bond, más acorde con la imagen del personaje que creó
Ian Fleming.