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20111015

con retraso, desde sitges 2011... (IX)

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viernes 14


Juan de los Muertos (Alejandro Brugués, 2011)
juan de los muertos
No es en ningún caso la más original película de zombies de la historia y menos si la consideramos junto sus iguales en el ámbito del humor. Si acaso es llamativa por su condición de película cubana de género, más que nada porque sus chistes sobre la condición de ciudadano de Cuba son bastante graciosos, pero sólo durante un rato. Porque la línea argumental de “irse ganando la vida con lo que hay” se agota bastante pronto. Y sé que sacar a relucir Vampiros en La Habana es todo un tópico, pero es que como espejo en el que mirarse es un duro golpe para Juan de los Muertos, que carece por completo de la complejidad crítica, la osadía y la diversión que caracterizaban la película de animación. En todo caso, la película que se proyectó en Sitges 2011, no pasa de ser una mera anécdota por la que pasará a la historia, pero que no llega a ser más que algo entretenida.


El Páramo (Jaime Osorio Márquez, 2011)
el paramo
Para completar la mañana de diálogos incomprensibles, El Páramo intenta adentrarnos en un terrorífico descenso a la locura, con un grupo de soldados que se deslizan hacia el miedo supersticioso bajo el impulso autodestructivo de la guerra. Y se queda en intentarlo, porque acaba siendo bastante poco concisa en sus intenciones terroríficas, y se queda en la exhibición continua de comportamientos testosterónicos, y estúpidos la mayoría de las veces. En ningún momento se decanta hacia el cine bélico, o hacia el horror, quedándose en un punto medio en el que yo, como espectador, no llegué a sentirme atraído por su propuesta salvo en los momentos iniciales en los que aún parecía que iba a tirar por el buen camino. Lo único a admirar es el punto de vista que han elegido para la cámara durante casi todo el metraje, un modo que en el mundo de los videojuegos se le llama "de torreta", y que consiste en poner la cámara detrás del hombro de los personajes, como si fuera un punto de vista subjetivo. Pero no desde el interior de los protagonistas, sino unos centímetros detrás de la persona en primer plano. Plantear una película en el que casi todo el rato sólo se ve a los personajes principales de perfil es de admirar, sí, pero otra cosa es si es acertado, porque no consigue más que parecer un auténtico videojuego tipo "survival horror", cosa que acaba aumentando la sensación de fracaso al no atreverse a dar el paso definitivo hacia el ámbito del terror.



Magic Piano 3D (Martin Clapp, 2011)
magic piano
Y tiene que ser un cortometraje el que finalmente nos muestre el verdadero potencial de una proyección en 3D. Magic Piano es una maravillosa obra de arte, con una historia preciosa y un apartado musical excepcional. Y encima visualmente es de lo mejorcito que se puede ver en la animación por ordenador actual. Y es todavía mejor, porque además tiene la más acertada aplicación del 3D que se ha visto en Sitges y probablemente que se verá en mucho tiempo en el resto de salas comerciales. Una niña decide ir en busca de su padre, que se ha ido a Londres a trabajar, y lo hace a través de la fantasía mediante un piano de cola destrozado que resulta ser una máquina voladora. Así, a través de la música de Chopin, se despliega una aventura llena de emoción y peligro donde la protagonista y su primo descubren tanto el mundo real como uno imaginado. Una aventura que les acaba rescatando de la vida de soledad que les oprimía.
Y parece que forma parte de una película con múltiples historias. Habrá que seguirle la pista.



The Prodigies (Antoine Charreyron, 2011)
the prodigies Ésta es la película de este año a la que le ha pasado factura el agotamiento de las largas sesiones de cine del Festival. Y no es que no tuviera una premisa interesante, cinco chicos descubren que son algo más que humanos gracias a la guía de un científico que tiene semejantes poderes. Pero lo que debe ser una historia de superación de unos freaks que se convierten en héroes, se acaba transformando en un verdadero advenimiento de la maldad. La animación cell shading se ha quedado un poco anticuada, pero era más que correcta. Al igual que era bastante aceptable la proyección 3D, aunque definitivamente me doy por agotado de ese formato que no tiene nada más que aportar. Pero a pesar de todo ello me acabé saliendo de la sala.
Aunque reconozco que esta película es de las debo recuperar más adelante.



Coup de Grâce (Clara van Gool, 2011)
coup de grace (Con la presencia de los actores/coreógrafos Jordi Cortés Molina y Damian Muñoz)
coup
Me falta mucho para entender el videoarte y la danza contemporánea, pero debo reconocer que ver a esos dos personajes luchar entre ellos por ocupar esos espacios tan inmensos, solitarios y lujosos me mantuvo completamente enganchado a la pantalla. Era un duelo, uno defendía su mansión, pero la victoria no acababa llegando y ninguno de los dos parecía cerca de ganar en ningún momento. Al final ambos parecen rendirse.



The Tempest (Julie Taymor, 2011)
the tempest
Quizá demasiado literal, esta adaptación de la obra de Shakespeare acaba aburriendo sobremanera al no conseguir abandonar el ritmo teatral, una languidez que no parece encajar con toda la artificiosidad visual y la pirotécnia de los efectos especiales cinematográficos de los que hace uso. De echo, una de las cosas que más me molestó de The Tempest es lo cercano que está el personaje de Ariel del ridículo. Mal, muy mal.

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