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20150225

Reseñas para mi hija de tres años: Coraline


coraline


¿Qué te parecería que mamá, tú, y yo nos fuéramos a vivir a otro sitio, muy lejos de aquí? No volveríamos nunca más a esta casa, y tendrías que ir a otro colegio, donde no conocerías a nadie. Pero también tendrías muchos sitios nuevos donde jugar y mucha gente nueva por conocer. Sería triste, pero también sería muy emocionante, ¿verdad?

Pues eso es lo que le pasa a Coraline. Ella es una niña muy lista, y cuando se muda a una casa nueva, llena de gente rara, se aburre porque no tiene amigos. Además, sus padres trabajan mucho, y no le hacen caso, ni juegan con ella. Es un poco triste, ¿verdad?

Pero llega un día que encuentra una puerta hacia otro sitio: a una casa igual que la suya, pero más bonita, y donde todos los que viven allí tienen botones en lugar de ojos. Sus otros padres de ese otro sitio (con botones en los ojos) son mucho mejores que sus padres de verdad, son divertidos, y juegan con ella y le dan de comer todo lo que le gusta.

A Coraline le gusta tanto todo eso que decide quedarse. Pero la mamá del otro lado pone una condición: tiene que cambiarse los ojos por botones. ¿A ti te gustaría? (*) No, claro que no.

Pues como tú, Coraline tampoco quiere perder sus ojos, y la otra mamá se enfada mucho. Tanto, que se le cae el disfraz de mamá buena, y ya no es su mamá sino una bruja. Una bruja con patas de araña que había engañado a la pequeña Coraline para que se quedara allí para siempre.

Coraline consigue escapar y vuelve a su casa de verdad. Pero una vez llega, no encuentra a sus padres, y es porque la bruja se los ha llevado para obligar a Coraline a volver. Por eso la niña vuelve de nuevo a esa otra casa para buscar a sus padres de verdad, y los encuentra. Y también encuentra a otros niños fantasma a los que la bruja había atrapado mucho tiempo antes. Como Coraline ha conseguido hacer enfadar mucho a la bruja, su magia se deshace, y por eso todo ese mundo de mentira se acaba cayendo a trocitos.

Al final, con la ayuda de un gato que habla, y un niño que no habla, consigue escapar de nuevo y encerrar a la bruja en el otro lado. Sólo le queda tirar la llave de la puerta de la casa de la bruja a un pozo muy profundo, y ya no tiene que preocuparse por eso nunca más.

Ahora Coraline está muy feliz, porque está en su verdadera casa. A salvo. Y además, sus padres han terminado el trabajo que tenían y ya vuelven a hacerle caso y a jugar con ella.

Y Fin. ¿Qué opinas? ¿Es eso lo que habías entendido de la historia? Esas son mis preguntas una vez acabo de resumirle la película. A lo que ella contesta: "Cuéntamela otra vez". (**)





(*) En realidad dijo que sí muy convencida. Mi hija prefiere un sencillo par de botones en lugar de sus preciosos ojos verdes...
(**) Y por supuesto, lo hago.


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