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20161217

etdc (XLV): Cinecartografías del Horror Ibérico pt.2


Anne: They're everywhere - they say this house is theirs.



RELATO CINECARTOGRÁFICO



Si la semana pasada hicimos un repaso a los lugares del horror ibérico de la mano de Balagueró y de la Iglesia, quizá más centrados en Barcelona y Madrid, hoy querría plantear las mismas preguntas, pero abriendo un poco más el espectro tanto espacial como temporal: ¿La elección del escenario se deriva de la idea del guionista, de lo que hay escrito, con algún tipo de preconcepción que limita la creatividad de los directores de arte y escenografía, pero que debería hacer el resultado más compacto? ¿O la elección se puede hacer desvinculada del guión, previa o posterior a la escritura, pero enfocada a la expresión de cosas nuevas, con más capas y más sensibilidades? ¿Podemos hacer un viaje a vista de pájaro por todo el territorio, siguiendo escenarios que forman parte de la historia del Cine, para detectar cuáles eran los intereses que llevaron a los equipos técnicos a usar esas localizaciones?

De nuevo, es fácil partir de la capital española, ciudad plató por excelencia, con la que se han atrevido a hacer cosas bastante locas directores como Alejandro Amenábar, que decidió vaciar la céntrica Gran Vía y aledaños en una escena con Eduardo Noriega para Abre los Ojos (1997). Sin usar CGI, en un alarde de organización sin precedentes que no pudo evitar la curiosidad de algún vecino que acabó colando su imagen asomando de una de las cientos de ventanas que aparecen en pantalla.

abre los ojos


Amenábar también hizo célebre la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid en Tesis (1996), y todos soñamos entonces con rodar muestras historias en los pasillos de nuestras universidades.

tesis


Puedo decir que yo lo intenté, pero lo más cercano que pasó una cámara de cine de la Facultat de Psicología de la Universidad de Barcelona fue a unos centenares de metros, en el Parque del Laberinto de Horta, donde se rodaron algunas escenas de El Perfume (2006). Ese magnífico escenario es, por fortuna para los amantes de la belleza paisajística, muy identificable para el visitante porque es un plató habitual de toda clase de rodajes, siendo el tercer espacio con más actividad fílmica de la Ciudad Condal.

el perfume


Volviendo a Amenábar, y si hablamos de los inicios del director, es sencillo saltar hacia el sur peninsular de la mano de su guionista habitual, Mateo Gil, que en 1999, en plena crisis religiosa finisecular puso a Sevilla como escenario principal del thriller Nadie Conoce a Nadie (1999), donde las laberínticas calles de la capital andaluza se convertían en maquetas de un juego de rol llevado a la vida real.

nadie conoce


Pero hay que reconocer (me encantará que me corrigieran si me equivoco) que el horror sureño acaba siendo una rareza, porque la exuberancia y tiempo inclemente vuelven a llevar al dúo dinámico Gil-Amenábar al norte con su obra más internacional que, entre otros, tenía escenarios localizados en Cantabria. Para los exteriores de Los Otros (2001) se eligió el Palacio de los Hornillos, en Arenas de Iguña, por una razón evidente: su estilo neogótico de clara inspiración británica lo hacia un escenario excelente para el simulacro.

los otros


Y no era la primera vez que el territorio español se hacía pasar por escenarios extranjeros en el extenso historial de cine de horror patrio. Durante los últimos años de la dictadura, la censura se fue relajando a la vez que Franco se consumía. Y eso afectó profundamente al cine que se hacía en el territorio español. Para empezar, hay que tener en cuenta los bajísimos costes de la serie B y Z, cosa que hizo de las productoras españolas uno de los motores europeos en cuanto a la expansión del terror en los años 50, 60 y 70. Esa internacionalización de las producciones, y en parte para evitar la censura, hizo que todas aquellas películas de terror gótico que sobrepoblaron nuestro cine en aquella época sucedieran en el extranjero. Así se hicieron grandes Amando de Ossorio, Jesús (Jess) Franco, o Jacinto (Paul Naschy) Molina. Grandes no, enormes.

Una de las localizaciones que se hicieron más célebres durante aquel cine (etapa de cine como unidad de tiempo, claro que sí) fue El Monasterio de El Cercón (pseudónimo cinematográfico del Monasterio de Santa María La Real de Valdeiglesias, en Pelayos de la Presa, Madrid) porque era el escenario principal de las primeras entregas de la saga de los templarios sin ojos, tanto en La Noche del Terror Ciego (1972) como sus continuaciones (aunque sea a través de metraje recuperado en las varias secuelas), esa capilla semiderruída, con su exuberante jardín de lápidas de piedra, han entrado de forma indeleble en el imaginario de todo amante del horror. Hay muchas leyendas sobre ese lugar, pero si nos abstraemos de lo paranormal, la más llamativa es que incluso Pedro Almodobar tenía un papelito como extra en una de las escenas de la cinta. No he podido contrastarlo al cien por cien, pero el fotograma que lo muestra es bastante popular.

terror ciego


Ese espacio en ruinas era tan apropiado para ese terror gótico que se estilaba en aquel momento, que ya se había rodado allí otra de las cimas de aquel cine, La Noche de Walpurgis, una de los más conocidos papeles de Paul Naschy, película que a su vez también usó escenarios del afamado y muy cinematográfico Sanatorio Antituberculoso de La Barranca. Este hospital resporatorio, que fue también centro psiquiátrico hasta los 90, fue construido al principio de los años 40 en Guadarrama, con el estilo típico de la arquitectura sanitaria de la época, cuando tanto el clima boscoso y de montaña era el único paliativo para los enfermos crónicos. Se construyeron muchos de estos hospitales a mediados de siglo, todos muy parecidos, y todos abandonados en los 60, cuando ya aparecieron medicamentos apropiados para afectaciones pulmonares. Por eso, no era muy difícil encontrar el hospital solitario apropiado para cada aristócrata monstruoso que hubiera que mostrar en pantalla.

walpurgis


Uno de esos edificios, muy parecido al de La Barranca, con idénticas formas, y abandonado incluso antes de ser inaugurado, se usó en la película de explotación de elenco televisivo School Killer (2001). En ella, el Sanatorio de La Tablada, también en Madrid, se usó a modo de coto de caza privado en un muy irregular slasher rodado por completo con noche americana, pero que destacaba porque contaba con la entrañable participación de Jacinto Molina, en una de sus infinitas apariciones en la pantalla grande, quizá cerrando su periplo por hospitales respiratorios e impregnando de historia sus salas abandonadas. La magia del cine, que le llaman.

school killer


Entonces, ¿había un interés artístico y de significado en elegir esos entornos, o simplemente eran apropiados? Para esa época, yo apostaría por la segunda opción, tanto por los precarios medios que estaban disponibles, como por la sobreexplotación de los espacios.

Pero me surge una última pregunta: ¿Sólo se puede hacer terror en viejas capillas, hospitales abandonados, o cementerios? Porque, por ejemplo, en la Península no tenemos una verdadera tradición de parques de atracciones encantados, pero en contadas ocasiones, alguno de esos centros lúdicos ha formado parte tangencial de una historia terrorífica:

Volvemos otra vez a Balagueró, cuya elección del parque de atracciones barcelonés de El Tibidabo para rodar una de sus escenas de Los sin Nombre (1999) no era aleatoria ni casual. El cordón policial alrededor del vetusto carrusel, de principios del s.XX, no era menos que un intento de remarcar la violencia hacia la infancia que impregnaba la película.

los sin nombre


Y en ese mismo espacio, con la cámara plantada en el mismo sitio, unos metros hacia la derecha, Christian Bale hacía su aparición en la impactante El Maquinista, de 2004.


the machinist


Y ahora mismo recuerdo otro parque de atracciones, en este caso el Parque de Atracciones de Madrid, cuya enorme montaña rusa, conocida como Jet Star (trasladada actualmente a un parque de atracciones francés), fue protagonista de varias tomas espectaculares que se rodaron para el clásico italiano de 1980 La Invasión de los Zombies Atómicos, de Umberto Lenzi. Cuya fotografía, por cierto, es de Hans Burmann, un habitual del cine español, con más de 100 películas a sus espaldas entre las que cuenta con Tesis y Abre los Ojos...

zombies atomicos


Oportunidad, capricho, intención, y azar. Hay de todo en la cinecartografía del horror ibérico, y seguiré explorando estos lugares y sus razones en próximos episodios de en tierras de cine.





FICHA TÉCNICA

Nombre del lugar: Gran Vía.
Visitante: César (Eduardo Noriega)
Fecha de la Visita: 1997
Situación: Madrid
Dirigido por: Alejandro Amenábar.
Dirección de Fotografía: Hans Burmann.
Dirección de Arte: Wolfgang Burmann.
Año: 1997

Nombre del lugar: Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense.
Visitantes: Ángela (Ana Torrent) y Chema (Fele Martínez)
Fecha de la Visita: Diciembre de 1996
Situación: Madrid
Dirigido por: Álex de la Iglesia.
Dirección de Fotografía: Hans Burmann.
Dirección de Arte: Wolfgang Burmann.
Año: 1996

Nombre del lugar: Grasse.
Visitante: -
Fecha de la Visita: 1800
Situación: Provenza, Francia
Dirigido por: Tom Tykwer.
Dirección de Fotografía: Frank Griebe.
Dirección de Arte: Laia Colet.
Año: 2006

Nombre del lugar: Sevilla.
Visitante: Simón Cárdenas (Eduardo Noriega)
Fecha de la Visita: 1999
Situación: Andalucía
Dirigido por: Mateo Gil.
Dirección de Fotografía: Javier Salmones.
Año: 1999

Nombre del lugar: Isla de Jersey.
Visitante: Grace Stewart (Nicole Kidman)
Fecha de la Visita: 1945
Situación: Canal de la Mancha
Dirigido por: Alejandro Amenábar.
Dirección de Fotografía: Javier Aguirresarobe.
Dirección de Arte: Benjamín Fernández.
Año: 2001

Nombre del lugar: Berzano.
Visitantes: Betty (Lone Fleming), Virginia (Helen Harp) y Roger (César Burner)
Fecha de la Visita: 1972
Situación: Portugal, frontera con España.
Dirigido por: Amando de Ossorio.
Dirección de Fotografía: Pablo Ripoll.
Año: 1972

Nombre del lugar: Francia.
Visitantes: Waldemar Daninsky (Paul Naschy), Elvira (Gaby Fuchs)
Fecha de la Visita: 1971
Situación: Francia
Dirigido por: León Klimovsky.
Dirección de Fotografía: Leopoldo Villaseñor .
Año: 1971

Nombre del lugar: Colegio Internacional Monte Alto.
Visitantes: -
Fecha de la Visita: Actualidad.
Situación: Madrid
Dirigido por: Carlos Gil.
Dirección de Fotografía: Fernando Arribas.
Dirección de Arte: Rafael Palmero.
Año: 2001

Nombre del lugar: Parque de Atracciones Tibidabo.
Visitante: Massera (Karra Elejalde)
Fecha de la Visita: 1999
Situación: Barcelona.
Dirigido por: Jaume Balagueró.
Dirección de Fotografía: Xavi Giménez.
Dirección de Arte: Matías Tikas.
Año: 1999

Nombre del lugar: Parque de Atracciones Tibidabo.
Visitante: Trevor Reznik (Christian Bale).
Fecha de la Visita: Actualidad.
Situación: Barcelona
Dirigido por: Brad Anderson.
Dirección de Fotografía: Xavi Giménez.
Dirección de Arte: Iñigo Navarro.
Año: 2004

Nombre del lugar: Parque de Atracciones de Madrid.
Visitante: -
Fecha de la Visita: 1980
Situación: Madrid
Dirigido por: Umberto Lenzi.
Dirección de Fotografía: Hans Burmann.
Dirección de Arte: Mario Molli.
Año: 1980




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