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20171005

Sitges 2017: Recordando a Romero


Allá por 2007, muchos de los habituales del Festival de Sitges tuvimos la oportunidad de cruzarnos por los pasillos del Hotel Melià, con un viejecito encantador que, no por toda la leyenda que arrastraba a sus espaldas, impidió en ningún caso que lo fotografiáramos con su pose amable y de mirada descuidada detrás de esas enormes gafas de pasta negras. Ni siquiera huía de nuestras pequeñas charlas nerviosas en el bar del jardín. Aquel año, George A. Romero presentaba el Diary of the Dead, y recuerdo acabar el pase de prensa con una ligera sensación de decepción, ya que de verdad esperaba que el Maestro de lo zombie hubiera seguido con ese camino de evolución del subgénero que él mismo había arrancado con Land of the Dead. Pero esa sensación frustrante se acabó inmediatamente cuando, con sus andares pausados y su aspecto desgarbado de pescador de siluros, se sentó delante de nosotros, y se dispuso a contestar a todas nuestras preguntas que, por primera vez en mucho tiempo, supieron sacar un excelente jugo a esa oportunidad.

Yo, por supuesto, estaba equivocado. Había mucho más en esa cinta de lo que yo había sido capaz de ver. Y esa persona amable sentada en una butaca bajo la pantalla del Auditori, además resultó ser divertido y con mucho más alcance de miras de lo que suele ser habitual en el gremio.

Recordando al Maestro, lo que sigue es mi artículo de hace exactamente 10 años:

Muchas gracias por todo, Sr. Romero.





romero

Es curioso que en esta edición del Festival de Sitges, muchas de las propuestas versan sobre el poder visual y mediático de la imagen no cinematográfica.

Las películas se esfuerzan en no parecer películas, en un intento tanto de ser novedosas y originales (lástima que se hayan puesto todas a la vez a hacerlo), como de demostrar que al fin ese arte, que tiene ya más de cien años, empieza a ser verdaderamente popular: Ahora es el propio pueblo el que dirige, produce, distribuye y visiona sus propias historias.

Pero claro, tanto éxito, tiene una pega: hay tanto ruido que apenas nadie destaca, sólo los verdaderos conocedores del oficio pueden erigirse maestros de este nuevo cine. Y ahí está George A. Romero presentando su candidatura con Diary of the Dead, película que empieza con una voz en off femenina que nos explica que lo que vamos a ver a continuación es una edición para facilitar el visionado de todo el material que han estado rodando con cámaras digitales, y que contiene todo lo que les ha pasado a ella y su grupo en esos días.

A partir de ese punto encontramos una interesante historia sobre la humanidad y el papel de los medios en ella, en la que los zombies son poco más que una excusa secundaria para demostrar lo sencillo que es que nos convirtamos en monstruos hambrientos, ya sea a través de una mordedura de una cadáver anhelante de cerebros, o de una cámara, objeto que aísla al que la maneja de lo que le rodea, lo convierte en un ser insensible, incapaz de participar en la desgracia, y hambriento de imágenes que contar y hacer públicas.

Pocas veces antes, Romero, se había lanzado de forma tan descarada al estudio sociológico, pero al hacerlo ha dado un largo salto atrás, posiblemente definitivo, en esa emocionante carrera que estaba emprendiendo en la evolución zombie. Continuar a partir de los zombies dolientes de La Tierra de los Muertos, iba a ser un duro trabajo que finalmente no ha aceptado. Y en este momento, que lo zombie vuelve a estar en primera línea, el viejo director ha decidido volver la vista atrás y alejarse así de toda la miríada de imitadores que intentan cambiar un concepto que, según Romero, no entienden.



¿Qué opina del resurgir actual del tema zombie?

Se habla de conexión subconsciente entre el tema de la muerte y la política actual, y de ahí que haya renacido el tema zombie, pero yo no creo que haya ningún tipo de conexión. Es más bien una cuestión comercial. Está de moda y da dinero, pero por ejemplo, el libro "World War Z" de Max Brooks o "Cell" de Stephen King, no hablan de lo mismo de lo que quiero hablar yo con las películas de zombies. Es una cuestión comercial. Para mí, los zombies representan los desastres naturales. Mis películas estudian el drama humano y los zombies representan el cambio revolucionario. El Mal está en los humanos, los zombies son sinceros, no mienten.

¿Cómo es que ha detenido la evolución zombie, y ha vuelto a representarlos como en las primeras películas?

Volver al primer tipo de zombie era lo que me permitía explicar la historia de los jóvenes, centrarme en esa gente. Si la rodaba sobre varios años en el futuro (la película se centra en los inicios de la infección zombie), esos jóvenes no estarían rodando, tendrían armas... y el libro de supervivencia de Max Brooks! (risas generalizadas)

¿Y hacia dónde se va a dirigir el tema a partir de ahora?

No sé hacía dónde voy a continuar. Quizá continúe por aquí, con la idea de los medios de comunicación.

En su película, hace una broma sobre que los zombies son lentos. ¿Qué opina de los zombies que aparecen en "28 Días Después" o "28 Semanas Después", que corren?

Esos no son zombies (aplausos en la sala)
En mi película hablo del remake de "Dawn of de Dead". Allí los zombies sí que corren mucho. Por eso tenía que decir algo al respecto.

¿Qué opina de que las nuevas versiones de otros autores tiendan más a la comedia, en vez de al drama como hace vd.?

No uso a mis zombies para crear un shock. Los uso de revolución que afecta a la gente. No me malinterprete, me divierto con lo salvaje como demuestra la escena del zombie al que se le derrite el cerebro, pero no uso a mis zombies como monstruo icónico popular. No es cine de simple entretenimiento. Es una cuestión idiomática: Cuando empecé, los zombies, eran esos tipos caribeños. Yo llamaba a mis monstruos Comedores de Carne. En realidad, robé la idea de la novela "I Am Legend" de Richard Matheson, que aunque empezó la revolución desde el final y con vampiros, yo quise hacerlo desde el comienzo y me tuve que inventar otro tipo de monstruo para que fuera diferente.

¿Cómo es que ya no rueda en la ciudad habitual, Pittsburg?

Rodar en Canadá fue por los incentivos económicos que daban. Por eso se está dejando poco a poco de rodar en los USA. Porque otros países ponen muchas más facilidades. Para una película independiente, si no cuentas con un gran estudio detrás, es más fácil no rodar en USA. Por suerte, me he rodeado de un gran equipo y no importa dónde trabajemos.

Volviendo a los Remakes, ¿cree que aportan algo nuevo?

No creo que añadan nada a la mitología. Snyder (director del remake de 2004 de su película "Dawn of the Dead" de 1978) es un gran director, y rodó una gran película, pero hizo una película de acción. En general, los remakes no aportan nuevas ideas.

¿Y qué haría Romero en un Apocalipsis Zombie?

Guau! No sé. No creo que me suicidara. Supongo que acabaría en los mismos sitios que los personajes de mis películas.




yume

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